Max Mosley se despide de la presidencia de la FIA
"Me han sobrepasado mis recientes problemas personales"
A pocos días de las elecciones para presidir la Federación Internacional de Automovilismo, Max Mosley ha querido poner punto y final a su trayetoria dentro de la FIA con una carta dirigida a todos los miembros del organismo.
Después de 16 a la cabeza de la FIA y de dos últimas temporadas llenas de controversias, Mosley se despide aludiendo a que, a pesar de haber sido muy criticado, la Federación "ha hecho un gran progreso y debe sentirse orgullosa por ello".
Apenas un año de acceder a la presidencia, Mosley tuvo que sufrir en 1994 la muerte de Ayrton Senna y Roland Ratzenberger, lo que llevó al organismo a replantearse las medidas de seguridad que rodeaban a la Fórmula 1. Desde entonces y como dice Mosley, "se ha mejorado la protección de la cabeza y del cuello, hay mejores arneses, cascos contra impacto, y otras muchas innovaciones que han contribuido a una mejora en seguridad".
"Sin estos avances", continúa Mosley, "el reciente accidente en Suzuka se habría convertido en otro trágico fin de semana como el de Imola de 1994".
El presidente de la FIA ha querido destacar el papel fundamental que tiene la F1 promoviendo el combustible sostenible por todo el mundo. Pero sobre todo, los mayores dolores de cabeza han llegado a la hora de regular el campeonato. "La F1 siempre ha sido controvertida. Es difícil mantener los costes de la alta tecnología y ser regulador del campeonato", admite Mosley. "A pesar de la inevitable polémica, la F1 continúa siendo el motor del deporte automovilístico".
Mosley admite que ser presidente no ha sido tarea fácil y que las decisiones a tomar no siempre han sido del agrado de todos. Asegura que "a veces, las decisiones más impopulares, son las más beneficiosas a largo plazo". Por ejemplo, señala que la imposición de un sólo motor por fin de semana o su congelación fueron muy criticadas por los equipos.
Sin embargo, su mandato finaliza y lo hace porque se ha visto "agobiado por sus recientes problemas personales".
"Le deseo a mi sucesor lo mejor para el futuro pero sólo daré consejos si se me pregunta por algo", concluye la carta.