Balance GP de Turquía - crónica de la carrera
Felipe Massa, sultán de Estambul
Del mismo modo que Kimi Räikkönen se ganó el apodo de Iceman, el brasileño Felipe Massa se ha ganado el de “sultán de Estambul” y también por méritos propios, ya que con la de esta tarde suma un total de tres victorias consecutivas en el trazado turco; todas sus participaciones a excepción de la primera, en 2005, que fue para el McLaren de su actual compañero de equipo.
En una carrera agitada en alguna ocasión, lenta en otras, Ferrari ha vuelto a demostrar su superioridad aunque, eso sí, con el permiso de McLaren, ya que Lewis Hamilton ha puesto en serios aprietos a los rossos hasta el punto de amenazar por momentos la victoria de Massa.
La salida, con Massa en la pole seguido de los dos McLaren y Räikkönen, influiría en muchos aspectos de la carrera. Fernando Alonso, saliendo desde la séptima posición, veía cómo Kovalainen cerraba la puerta a Kimi en el interior de la primera curva dejando al finlandés sin espacio, situación aprovechada por Robert Kubica y por el español para adelantarle y situarse cuarto y quinto respectivamente. Massa mantenía su posición y Hamilton ganaba una, pero por detrás surgían serios problemas: Fisichella olvidaba que, para curvar, primero hay que frenar y se comía literalmente al Williams de Nakajima haciendo volar su Force India por encima del monoplaza del japonés. Y, entre tanto, el pobre Sebastian Vettel seguía fiel a su maldición de no terminar una primera vuelta limpia con un toque en su alerón delantero que le obliga a entrar a boxes; eso sí, con el Safety Car en pista como consecuencia del aparatoso accidente de Fisichella.
A la entrada del Safety Car es Heikki el que pasa por boxes, mientras que Vettel y Sutil habían aprovechado mientras el SC estaba en pista. Algo extraño, pero el caso es que el finlandés de McLaren necesitaba cambiar un neumático pinchado y de paso aprovecha para cargar su depósito y prepararse para una carrera dura, muy dura. Por delante, Massa ve en sus retrovisores a Hamilton tan cerca como Alonso a Räikkönen, con la diferencia de mecánicas que supone. Tal es esta diferencia que Kimi adelanta al español en plena recta trasera dándole tiempo incluso a recuperar la posición de trazada antes de llegar a la frenada.
No obstante, Alonso lucha con su Renault y mantiene la distancia con Kimi con el paso de las vueltas, mientras que Hamilton pierde un poco las referencias con Massa. En medio, Robert Kubica parece ajeno a todo ya que deja escapar a los dos primeros y frena el avance de Räikkönen. Por su parte, Heikki Kovalainen rueda en la última posición y sólo le queda pensar en remontar y adelantar a todo lo que se le ponga por delante.
Y en la vuelta 15, Fernando Alonso abre el pitlane con su primera parada en la cual carga durante casi 10 segundos, lo que le asegura un segundo stint muy largo. Una vuelta después entra Hamilton, que estaba rodando rapidísimo, y carga muy poco combustible, por lo que todo parecía indicar que serían tres las paradas que haría el inglés. Poco después, en la vuelta 18, Mark Webber entra a repostar con las miradas de los aficionados españoles puestas en su parada, ya que el australiano podría ser una amenaza para Fernando. La parada es semejante a la de Alonso, pero el español mantiene la posición con uñas y dientes. Al mismo tiempo, “Heikki Kovalainen contra el mundo” es como podría titularse la película que estaba viviendo, o más bien sufriendo, el joven finlandés, adelantando a Sebastian Vettel y continuando, estoico, su eterna remontada.
Todos van entrando progresivamente a boxes sin que se produzcan cambios en las posiciones, hasta que en la vuelta 21 Kimi Räikkönen hace su parada tras dos vueltas rápidas consecutivas y sale del pitlane, contra todo pronóstico, por delante de Robert Kubica demostrando de nuevo que cuando se trata de ser el más rápido, Kimi es único. Ahora, Hamilton se encuentra entre los dos Ferrari y su compañero luchando por nada.
Sin embargo, la diferencia de estrategias hace que Hamilton se pegue a la estela del Ferrari de Massa con excesiva facilidad. Su única opción para ganar pasaba por adelantar a Massa y sacarle mucha distancia, ya que tendría que hacer una parada más que el brasileño. Finalmente, Lewis se lanza con mucha agresividad al interior de Felipe y consigue adelantarle en una bellísima y arriesgada maniobra.
En la vuelta 25, Heikki hace su parada intermedia al tiempo que Sébastien Bourdais se sale de pista terminando así su carrera. El Toro Rosso no permite al cuatro veces campeón de la Champ Car demostrar su talento, una pena. Entre tanto, Hamilton se distancia de Felipe a un ritmo vertiginoso, Kimi mantiene su distancia y Fernando rueda en sexta posición, habiendo sido superado por la gran estrategia defensiva de Nick Heidfeld.
Pero lo más interesante de la carrera es la lucha de Hamilton con los Ferrari. Una lucha estratégica, ya que el ritmo que impone el inglés no es la referencia para los Ferrari que van más cargados. La vuelta 32 es la elegida para hacer la segunda parada, y el regreso a pista lo sitúa a unos 2.8 segundos por detrás de Räikkönen. Es tremendamente paradójico ver a Hamilton dejarse la piel contra los Ferrari mientras Kovalainen hace lo propio contra Jenson Button, Nelsinho Piquet y Timo Glock. La lucha, no obstante, es preciosa: primero, el finlandés se las ve contra el Toyota de Glock, que se defiende honrosamente y obliga a Heikki a tirar de potencia mecánica. Hasta en dos ocasiones le devuelve el alemán el adelantamiento a Kovalainen, hasta que finalmente lo supera en la zona lenta de las tres últimas curvas. Después es Button el objetivo, al cual adelanta sin problemas y por último se encuentra con el joven Piquet que hace lo que puede, aunque nada comparado con la valentía de Timo Glock. Toda una lección de coraje ante una enorme desventaja mecánica.
Y en cabeza, Felipe Massa abría la segunda tanda de paradas seguido por Kubica, después Alonso y una vuelta después, Nick Heidfeld. Las posiciones se mantienen sin apenas variar las distancias entre unos y otros. Poco después entra Kimi, estando a poco más de un segundo de Hamilton, con lo cual la tensión se incrementa en el muro de Ferrari ante la posibilidad de perder el doblete. En la siguiente vuelta Hamilton rueda rapidísimo y no para hasta trazar otra vez más los más de cinco kilómetros del trazado diseñado por Herman Tilke. Esta vuelta extra le da la ventaja necesaria para, con una parada corta de menos de seis segundos, salir por delante de Räikkönen. El doblete se le escapaba a los de Maranello.
Sin embargo, Iceman es frío pero orgulloso y no regala posiciones así como así. La distancia de salida de boxes entre él y Hamilton dura menos de una vuelta y en seguida se encuentra en el peligroso margen de las 8-9 décimas, aportando a Lewis la tensión necesaria para forzar un error y a la carrera la emoción de un final ajustado.
Mientras tanto, Kovalainen suma con David Coulthard otro adelantamiento más a su maratoniana remontada situándose así en la décima posición, aparentemente cerca de los puntos pero a un mundo en la realidad, ya que el finlandés no había usado el compuesto blando y tenía que parar en boxes por reglamentación.
En cuanto a Kimi y Lewis, la distancia se mantiene y el inglés aguanta. Los neumáticos de Hamilton no parecen sufrir blistering mientras que los duros de Räikkönen no le dan al Ferrari la adherencia necesaria para amenazar realmente la segunda posición merecidamente ganada del primer piloto de McLaren.
Y es así como llegan a la línea de meta, con Felipe Massa cómodo en primera posición, Hamilton y Kimi por detrás a escasos metros de Kovalainen que estaba a punto de ser doblado, Robert Kubica en cuarta posición desaparecido durante toda la carrera y seguido por su compañero Heidfeld, quinto. Fernando Alonso cruzaba sexto bajo la bandera a cuadros y Mark Webber le seguía por delante de Nico Rosberg que cerraba la zona de puntos. Heikki Kovalainen, debido a la última parada, terminaba en la duodécima posición.
Con este resultado, Felipe Massa empata a puntos con Hamilton en la general, aunque el brasileño le supera por tener dos victorias hasta la fecha. Kimi Räikkönen, con 35 puntos, mantiene el liderato a siete puntos de ambos mientras que los pilotos BMW, liderados por Kubica, siguen por detrás, a cuatro y ocho puntos respectivamente. En constructores, Ferrari arrasa con 63 puntos y BMW sigue distanciándose poquito a poco de McLaren.
La próxima carrera cambia el chip por completo: de la velocidad de la curva ocho y las enormes rectas de Turquía a la ratonera de Mónaco. El encanto, eso sí, se incrementa infinitamente. El glamour inundará de nuevo a la categoría reina dentro de 14 días, el domingo día 25 de Mayo, en las calles del Principado.