Previo GP de Inglaterra - consideraciones previas
Silverstone, una especie en extinción
Es una pena que no existan ni se puedan construir museos de circuitos. Quizá pueda parecer exagerado elevar a la categoría de arte estas construcciones de asfalto, rectas y curvas, pero si algunos fragmentos de la historia son conservados como auténticas reliquias, ¿por qué no la belleza de Monza, la majestuosidad casi salvaje de Spa, la locura de Avus o la imponencia del antiguo Hockenheim?
En sus metros, auténticos héroes de la velocidad lograron y firmaron hazañas dignas de elogio. Victorias, fracasos, alegrías y dramas que permanecen en los libros marcando la historia que jamás podrá ser borrada. De ser así, de poder lograrlo, Silverstone debería ocupar un lugar privilegiado en nuestro museo particular de circuitos inolvidables.
Abróchense los cinturones: despegamos
Hablar de la prehistoria del automovilismo es hablar de Inglaterra. Ya en los años 20 del pasado siglo se disputaron carreras aquí. Y aunque la primera edición del Gran Premio de Gran Bretaña se celebró en Silverstone en 1948, los coches clásicos siguen pisando su asfalto y desafianzo a la fuerza centrífuga cada año en la concentración anual Silverstone Classic. Una manera de decirle al tiempo que, sólo a veces, desearíamos que no transcurriera. Pero no fue hasta 1950 cuando la primera carrera oficial del Mundial de Fórmula 1 arrancó. En su meta, Giuseppe Farina, con un Alfa Romero, inscribió su nombre como el primer campeón de una carrera de esta especialidad. Eso ocurrió, en blanco y negro, aquí, en Silverstone.
Entre los condados de Northamptonshire y Buckinghamshire, este trazado (que toma prestado el nombre de la ciudad más cercana, de unos dos mil habitantes) conserva todavía en su interior las pistas de aterrizaje y despegue que sirvieron a los aviones antes de la II Guerra Mundial. El viejo aeródromo (construido en 1943) reconvertido en circuito de velocidad constaba prácticamente de unas pocas pistas secundarias y otras tantas curvas que unían las rectas de despegue de los aviones.
Con el paso del tiempo, diversas modificaciones lo transformaron para, principalmente, reducir la elevada velocidad que alcanzaban los coches, a base de chicanes y curvas más cerradas. Sin embargo, algunas señas de identidad siguen estando presentes, como la famosa y corta recta de meta, la primera curva rápida Copse (aunque recientemente también remodelada) y la recta del Hangar.
La zona de Becketts era completamente diferente: se trataba de un triángulo ahora transformado en una rapidísima y amplísima chicane casi interminable, uno de los puntos calientes. En Priori, uno de los episodios más comentados de mitad de los noventa avivó todavía más el duelo Schumacher-Hill. El adelantamiento fallido del británico delante de su público dejó a ambos fuera de la pista. Era 1995 y ambos pilotos sellaban su enemistad en una de las luchas más feroces que se recuerdan.
En ese mismo lugar, Jarno Trulli tuvo uno de sus mayores sustos de su carrera deportiva, cuando su Renault salió despedido contra las barreras y dio una vuelta de tonel, en 2004. Después de Chapel, la rápida recta del Hangar, que desemboca en Stowe, una complicada curva a derechas cuya remodelación en 1995 no le libró a Michael Schumacher del peor accidente de toda su trayectoria: en 1999 se estrelló frontalmente contra el muro al salirse recto. Al fracturarse la pierna se perdió prácticamente el resto del mundial y cualquier oportunidad de ganarlo.
Los reyes de la velocidad de Inglaterra
Estadísticamente, Jim Clark y Alain Prost son los reyes del Gran Premio de Inglaterra. Ambos ostentan cinco victorias respectivamente. Aunque el rey de Silvertone es Michael Schumacher, pues ha ganado tres veces aquí, cuando el trazado era ya permanentemente elegido como sede de la carrera inglesa. Aunque hablar de permanencia no le pega a Silverstone: desde hace tiempo su inclusión en el calendario mundial de Fórmula 1 pende de un hilo. Problemas económicos, logísticos y también políticos (cómo no) le amenazan año tras año. Sin embargo, no falta a la cita desde 1987.
Un completo proyecto de remodelación, que fue presentado recientemente, pretende salvarlo definitivamente de la manía de la FIA de sustituir los trazados más veteranos y desafiantes para dar paso a experimentos nocturnos, pistas urbanas artificiales y demás autódromos hipermodernos pero insípidos. Y es que, aunque la lluvia siga atrapando los coches de los aficionados en los “rústicos” aparcamientos, ellos continuarán amando la magia de Silverstone.
Patriotismo
Es indudable de que si hablamos del Gran Premio de Inglaterra hay que hablar de un piloto: Lewis Hamilton. El único piloto inglés de la parrilla con claras opciones de ganar el mundial corre en casa. Y eso le da fuerzas, tal y como asegura: “Ganar el gran premio de casa, delante de mi público, sabiendo que hay tanta gente viéndolo… Da una décima extra de segundo.” El año pasado ya se llevó una satisfacción al lograr la primera posición de la parrilla de salida. Un momento mágico que asegura no olvidará: “Crucé la línea de meta y recuerdo que los tipos me dijeron por la radio: ‘Primera posición’, y podía ver a la gente saltando y ondeando las banderas… Es completamente diferente a cuando se está en otro país.” Jenson Button también notará, aunque quizá en menor medida, esa fuerza que emana desde las gradas británicas.
Pero también hay un piloto que recordará en especial este circuito: Fernando Alonso. Sí, el español tiene buenos recuerdos del “circuito verde”: el 9 de junio de 2006 se convirtió en el primer piloto español en lograr un triplete en un gran premio (primera posición en parrilla, victoria y vuelta rápida). Además, fue el piloto más joven en la historia en lograrlo hasta la fecha, con sólo 24 años, diez meses y trece días. En esa misma carrera, un hecho menos histórico pero sí curioso tuvo lugar en los garajes del desaparecido equipo Midland: Louise Goodman, reportera especializada en entrevistas en el pit-lane, cambió una rueda del coche de Tiago Monterero, convirtiéndose en la primera mujer en hacerlo.
Un escenario para igualar más el mundial
El primer fin de semana de julio, el mundial aterriza un año más aquí. Con los puestos de la clasificación mundial barajados, cualquiera podría alzarse campeón. No hay dos coches del mismo equipo juntos en las primeras posiciones. Massa líder, espera mantener su liderazgo, aunque sabe que los McLaren correrán mucho aquí. Eso sí, aunque Hamilton cumpla su sueño y gane por primera vez delante de su público, ni en la mejor de las combinaciones (que ganara él y abandonara Massa) saldría de Silverstone como líder del mundial, pues tiene justo diez puntos menos que Felipe. Eso, claro está, sin tener en cuenta que Kubica y Räikkönen están al acecho para hacerse con los pedazos que puedan quedar de ese duelo no apto para cardíacos.
Tras las pruebas libres de la semana pasada, todo está a punto para volver a ver rodar los monoplazas en una pista abrasiva, rápida, desafiante y cargada con esa pátina de melancolía que casi no se encuentra ya en el mundial. Esta auténtica especie en extinción dará más sorpresas y levantará al público de sus asientos. Y eso sin contar con la lluvia…