Martin Whitmarsh excusa la táctica de McLaren
También explica la penalización de Kovalainen
Heikki Kovalainen fue multado el sábado pasado por un repostaje antirreglamentario ocurrido durante la segunda tanda de entrenamientos oficiales. Cinco mil euros fue la penalización, y puede dar gracias porque los comisarios no le descalificaron de la parrilla.
Ahora, Martin Whitmarsh, jefe de McLaren Racing, asegura que el error fue del equipo y asumen la responsabilidad porque ignoraban y no entendían muy bien el error.
Él mismo trata ahora de explicárnoslo: “Durante una sesión clasificatorio agetreada, si se quiere repostar una pequeña cantidad de combustible al coche, es más fácil usar un pequeño recipiente que la manguera normal de repostaje de carrera. El artículo 29,2 de las regulaciones deportivas de 2008 establece que ‘un piloto puede permanecer en su coche mientras reposta, pero (a menos que se use un sistema de repostaje aprobado por la FIA) el motor debe estar apagado’".
"Nosotros repostamos el coche de Heikki durante la segunda tanda usando un recipiente mientras el motor estaba todavía encendido, pero creíamos (incorrectamente, como pasó) que estamos operando dentro de la normativa porque estábamos usando una boquilla de Intertechnique [marca que aprovisiona a la Fórmula 1 del equipamiento de repostaje aprobado por la FIA] para repostar. Tras discutir el asunto con los comisarios, aceptamos que violamos el reglamento. Claramente, sin embargo, no obtuvimos ventaja por este incidente, pero aceptamos que la decisión de los comisarios es totalmente justa”.
No fue el único error en los boxes del equipo McLaren-Mercedes. Durante la carrera, casi chafan la gran actuación de Lewis Hamilton con una extraña estrategia que nadie pareció comprender.
Ahora, Martin explica por qué actuaron así: “Hablando en general, cuando alguien lidera una carrera y muestra un buen ritmo, se es más conservador que los que van detrás. La primera parte de la carrera claramente mostró que teníamos una ventaja con respecto al resto del pelotón; tanta, de hecho, que nos sentíamos cómodos llamando pronto a Lewis para su primera parada para repostarle mucho para la segunda parte. Cuando salió el coche de seguridad, evaluamos las opciones y creíamos que mantener a Lewis en pista con poco combustible y la pista limpia era mejor que llamarle al pit-lane. Eso podría haberle llevado al final del pelotón y podría también haber penalizado a Heikki, que podría haberse visto forzado a esperar detrás de Lewis".
"También estábamos afectados por una serie de factores que nos impidió prever cuándo llamar a Lewis. En primer lugar, el coche de seguridad salió más tiempo de lo que creíamos, lo que significó que había menos vueltas disponibles para que Lewis sacara ventaja. En segundo lugar, repostaron más coches de los que esperábamos. Esto significa que había menos tráfico entre Lewis y Felipe después del coche de seguridad saliera. Finalmente, sentíamos que Lewis tenía ventaja por rodar con menos combustible y neumáticos usados; de hecho, la evolución de la pista cambió para dar gran beneficio a los coches cargados hasta los topes. Eso hizo más difícil su trabajo”.
Muchos hablan ya de una mala cabeza pensando en McLaren a la hora de plantear las estrategias. En Hockenheim, Hamilton tuvo que enmendar un repostaje insólito. Martin asegura que, sin embargo, no era todo tan fácil como parecía desde casa: “Si uno lidera un equipo y se comete un error, hay que afrontar las críticas. Pero sentimos que hemos tomado las decisiones correctas basadas en las difíciles opciones que barajábamos. No olvides, además, que habíamos cargado mucho a Lewis que lo que hicieron los demás competidores en la primera parada. Por lo tanto, era mucho más fácil para los demás equipos que para nosotros. Y estoy seguro de que la decisión de Ferrari era mucho más sencilla: probablemente no iban a superarnos”.
La última de las sorpresas de McLaren fue el extraño y facilísimo adelantamiento de Lewis a Heikki. Está más que claro que el finlandés no quería estorbar a su compañero de equipo, y le abrió descaradamente la puerta. El inglés, incluso, se lo agradeció al final de la carrera.
Martin no ve nada malo en eso, sino todo lo contrario: un gran gesto de un deportista: “La verdad en esa situación en particular fue que Lewis era más rápido que Heikki ese día. Cuando Lewis llegó detrás de él, Heikki fue lo suficientemente deportivo como para echarse a un lado, a pesar de que debió de ser una decisión complicada tomada en su habitáculo. Le estamos agradecidos a Heikki por demostrar la fortaleza de carácter y el espíritu deportivo para hacer el sacrificio. Todos somos conscientes de lo difícil que tuvo que ser”.
