Williams suspende los entrenamientos y regresa a la fábrica
Tras el accidente de Nakajima, se cree peligroso continuar las pruebas
El accidente de Nakajima en la primera curva de Montmeló es más grave de lo que parecía. Aunque el piloto japonés resultó ileso, puso de manifiesto un importante defecto del monoplaza, que es el que provocó el incidente.
El viernes, el coche de Nakajima se salió estrepitosamente y se estrelló contra las protecciones. Técnicos del equipo concluyeron que se trató de un fallo en el alerón delantero, y decidieron posponer las pruebas de Rosberg hasta el día siguiente, cancelando su participación el viernes.
Sin embargo, aunque tanto Nakajima como Rosberg volvieron a la pista el sábado, el equipo ha decidido hoy domingo no volver a entrenar hasta solucionar completamente los problemas, por lo que han cancelado definitivamente su participación en las pruebas de Montmeló, y parten rumbo a su fábrica.
La decisión, según un portavoz del equipo, fue inevitable para evitar nuevas desgracias: "No podíamos solucionar el problema a corto plazo, así que decidimos volver a la fábrica para resolverlo con el tiempo suficiente para las pruebas en Jerez, dentro de una semana".
En Williams tendrán que apretarse las tuercas: su piloto Nico Rosberg empieza a cansarse, y ya ha amenazado con que, si para 2009 no tiene un coche competitivo que le permita luchar por la victoria, se marchará a cualquiera otra escudería.
