La Fórmula 1 podría no volver a Australia
La única salida es una carrera nocturna
120 millones de dólares (unos 81.089.400 de euros) es mucho dinero para el primer ministro victoriano de Australia, John Brumby, que ha asegurado que es lo que ha perdido la ciudad desde que en 1996 la Fórmula 1 se instaló en Melbourne. Quizá por eso declaró recientemente que tiene dudas sobre la necesidad de continuar celebrando la carrera en sus tierras.
La respuesta de Bernard Ecclestone ha sido clara: si no quieren Fórmula 1, hay otros países que están deseando albergarla. Es más, se alegra de poder poner punto y final a las carreras en Australia. "Quizá no queramos estar en Australia. Nuestros costes son muy altos y perdemos mucho dinero. Es muy malo para nosotros".
Y, claro, si ambas partes piensan igual, la ruptura está asegurada: el dinero manda, y tanto para los equipos como para la organización, desplazar todo el circo de la Fórmula 1 hasta las antípodas resulta carísimo. ¿La solución? Otros países, según declara Ecclestone.
"Tenemos unos cuantos lugares en la lista a los que les gustaría tener Fórmula 1, y por lo que parece, este tipo (Jhon Brumby) no quiere Fórmula 1. Podemos hacerle feliz y hacer feliz a otra gente".
Esos lugares que están en la lista de Ecclestone son la India, Rusia y Corea, entre otros. El actual contrato con la pista de Melbourne finaliza en 2010, y parece haber pocas posibilidades de que se amplíe. Pero, tras veinticinco años de Fórmula 1 en Australia, ¿no hay solución aparente para continuar con la presencia de este deporte allí?
Para Ecclestone, que todavía no ha discutido el tema con el jefe del Gran Premio de Australia, Ron Walker, sólo existe una posibilidad: "Si queremos seguir en Melbourne, tenemos que hacer una carrera nocturna". Vayan preparando las farolas para iluminar la pista o los candados para cerrarla…
