La FIA y la FOTA acuerdan las primeras medidas contra la crisis
Menos revoluciones en el motor y más vida útil
Las diversas reuniones mantenidas entre la FOTA y la FIA durante el invierno están encaminadas a un objetivo claro: acabar con la propuesta del motor único para 2010. Los primeros acuerdos entre los equipos y la federación internacional podrían estar llegando de forma óptima.
El "difícil momento que sufre nuestro deporte", como declaró el presidente de la FOTA, Luca Montezemolo, motiva drásticas soluciones a una crisis que ya se ha cobrado al equipo Honda de la parrilla. Aunque se espera que pronto se desvelen todos los detalles de las reuniones de Mónaco de manera oficial, algunos ya se han filtrado.
El tema principal es el corazón de la Fórmula 1 y sus bólidos: el motor. Para paralizar la propuesta del motor Cosworth de Mosley, se cree que se aprobará un motor de la misma cilindrada y cubicaje actuales: 2,4 litros y ocho válvulas. El ahorro se produciría en la reducción de las revoluciones por minuto (de diecinueve mil a dieciocho mil) y aumentando su vida útil de dos a cuatro carreras para la temporada 2009. Además, los constructores podrán poner a disposiciones de los dos equipos independientes de la parrilla sus motores por no más de cinco millones de euros por temporada. La idea de todas estas medidas es clara: tener un efecto ahorrativo en los costos de desarrollo y funcionamiento.
Otra medida es la prohibición de entrenamientos fuera del calendario oficial desde que se dé la salida en Australia hasta el Gran Premio de Abu Dabi, en noviembre de 2009. Los túneles del viento de los equipos también quedarán parcialmente paralizados: se acordará reducir al menos una prueba en cada programa de cada equipo en dichas máquinas costosas, esperándose para 2010 una reducción de la plantilla de los actuales mil a no más de doscientos cincuenta empleados por equipo.