Mosley recuerda la historia oscura de Mercedes para defenderse
Su participación en la II Guerra Mundial le sirve de argumento
Max Mosley no se calla y responde a los fabricantes que han manifestado ya públicamente su rechazo y distanciamiento de él, tras su escándalo sexual, supuestamente, con tintes nazis. Concretamente, les dice a BMW y Mercedes, los dos principales fabricantes que antes han mostrado su condena.
“Habida cuenta de la historia de BMW y Mercedes-Benz, en especial antes y durante la Segunda Guerra Mundial, entiendo perfectamente por qué estarían dispuestos a distanciarse firmemente de lo que ellos describen como el vergonzoso contenido de estas publicaciones”.
Removiendo el pasado; así es como Max Mosley ha reaccionado a la condena de los fabricantes alemanes, aunque también se lamenta de que no hayan hablado antes con él: “Desgraciadamente, ellos no se han puesto en contacto conmigo antes de lanzar su acusación para preguntar si el contenido es, en verdad, cierto. Sin duda, la FIA les responderá en su momento, del mismo modo que yo estoy a apunto de responder al periódico en cuestión”.
Pero no sólo con los alemanes tendrá que lidiar Mosley; los japoneses también están molestos, especialmente Honda y Toyota, que ya han mostrado públicamente su rechazo y preocupación: “Toyota Motorsport no aprueba ninguno de los comportamientos que pueden ver dañada la imagen de la Fórmula 1, en particular, cualquiera que pudiera ser entendido como racista o antisemita”.
Por su parte, Honda asegura que “cuando se conozcan todos los hechos, la FIA tendrá que decidir si el señor Mosley tiene obligaciones morales como Presidente de la FIA”, y asegura que a Fórmula 1 y sus partes interesadas “están dañadas”. Además, añaden: “Pedimos que la FIA dé a este asunto una cuidada consideración y llegue a una decisión inmediata para los mejores intereses de la Fórmula 1 y el automovilismo”.