Balance GP de España - crónica de la carrera
Räikkönen conquista Montmeló, Alonso rompe en casa
Del mismo modo que la calma precede a la tempestad, hoy en Barcelona la alegría precedió a la decepción. El segundo puesto de Fernando Alonso en la clasificación del sábado para el Gran Premio de España Telefónica 2008 había revolucionado al país, tanto a aficionados como a medios de comunicación, por el salto cualitativo tan asombroso del R28.
Fernando superó al Ferrari de Felipe Massa además de los McLaren y los BMW, toda una proeza a los mandos del Renault. Kimi Räikkönen aguó en parte la fiesta a los miles de aficionados que con sus gargantas y sus bocinas apoyaban al asturiano.
La salida, por tanto, era vital. Se hablaba de “chupitos de gasolina” en el depósito de Fernando a pesar de que él estaba algo más tranquilo al respecto, y tenía motivos ya que, como se vería después, su carga no era tan distinta a la de otros punteros como Massa. Las luces rojas en el semáforo, tensión y expectación máximas… y salida limpia de los primeros. Fernando muy fuerte a pesar de salir desde la zona sucia, incluso un poco más rápido que Kimi al que casi empareja; pero los Ferrari poco a poco hacen gala de su potencia y Alonso pierde metros con Massa. Justo por detrás, Lewis Hamilton se arriesga tanto como en Bahrein y adelanta a Robert Kubica por el “cebreado” de la salida del pitlane. Llega así Kimi primero a las curvas Elf, seguido de Massa, Alonso, Hamilton, Kubica y Kovalainen, todos en orden y sin incidentes hasta que Adrian Sutil, en el Curvón Renault, pierde el control del Force India tras un toque y es embestido por Sebastian Vettel. Este incidente provoca la primera salida el Safety Car a la pista catalana.
Tras el reinicio de la acción, el Ferrari de Kimi se escapa sin remedio mientras Alonso aguanta el ritmo de Massa y mantiene a una distancia prudencial a Hamilton: buenas noticias para los aficionados. Y la situación se mantendría por varias vueltas, síntoma de la mejora del R28 y del orgullo de Fernando ante su público. Su compañero, sin embargo, firma un recto de envergadura en la curva Seat y vuelve a pista por detrás del “Champ Car Champion” Sébastien Bourdais. La salida de pista crispa los nervios a Piquet Jr. porque unas vueltas después se lanza a por Bourdais a la desesperada y se lo lleva por delante, terminando con la carrera del francés. Toro Rosso finalizaba así, en la vuelta 7, su participación en el Gran Premio. Una pena. Poco después el propio Piquet entraría a boxes para no volver a salir, lo mismo que Anthony Davidson que podría estar diciendo adiós a la Fórmula 1, al menos como piloto de Super Aguri.
Mientras tanto, Kimi Räikkönen acumula vueltas rápidas y abre hueco con Felipe Massa. Alonso, por su parte, aguanta el tirón a 1.5 s del brasileño y 0.9 s por delante de Hamilton. Surge entonces el debate sobre la bandera amarilla de la curva de La Caixa, donde el camión grúa tarda más de cuatro vueltas en retirar a Nelson Piquet Jr. y donde nadie levanta el pie del acelerador. El mismo Räikkönen mejora en cada vuelta su sector al pasar por ahí; pero claro, si nadie levanta… ¿quién va a ser el primero en hacerlo?
El debate termina poco después pues la atención se centra en el box de Renault, donde los mecánicos esperan a Fernando para su primera parada. El asturiano se detiene 9.3 segundos y sale justo por detrás de Barrichello, en la duodécima posición. Y tan sólo dos vueltas después entra Felipe Massa, lo cual dice mucho de la clasificación de Alonso. Justo después paran Kimi, Trulli y Webber, y en la siguiente vuelta hace su parada Lewis Hamilton, cuyo ritmo era meritorio teniendo en cuenta su carga de combustible.
Kubica se detiene también a repostar y mientras todo el mundo estaba atento al pitlane, en el otro extremo del circuito se detienen los corazones de los espectadores: Heikki Kovalainen, en la entrada de la rapidísima curva Campsa, pierde su neumático delantero izquierdo, el que más sufre en Montmeló, saliendo recto por la curva a más de 200 km/h e impactando en las protecciones de neumáticos en una desaceleración terrible. El McLaren quedaba literalmente enterrado por los neumáticos y los voluntarios pedían efusivamente la entrada de la grúa al ver la gravedad del accidente. Sin embargo, la dirección de carrera volvía a decepcionar con su indecisión al no sacar inmediatamente al Safety Car y al Medical Car. Se hace incomprensible que tarden más de medio minuto en tomar decisiones tan evidentes.
Finalmente todo quedaba en un susto. El McLaren destrozado, Heikki en camilla trasladado a un hospital, pero con el pulgar en alto a los aficionados y a las cámaras para tranquilizar a todos; poco después se informaría de que había sufrido una leve conmoción pero poco más. Nuevamente, mil gracias a la seguridad de la Fórmula 1 moderna.
A pesar de todo, “Show must go on” así que se relanza la carrera con Fernando en sexta posición y las cosas como al principio en cabeza. Todos a excepción de Heidfeld, que con una estrategia muy defensiva había cargado muchísimo combustible y, en consecuencia, le tocaba entrar cuando el Safety Car estaba en pista, por lo que perdería su quinta posición en beneficio de Alonso al cumplir su penalización de un “stop & go” de 10 segundos; su carrera echada a perder por una norma muy discutida en el entorno de la categoría. Claro que, como no hay mal que por bien no venga, en este caso para los aficionados españoles, la penalización para Heidfeld serviría a Fernando para situarse quinto y luchar por acercarse al podio.
Pero bueno, ya lo dijimos al principio, la alegría precedía a la decepción, y vino unas vueltas después, cuando el motor en segundo ciclo del Renault de Fernando decía “basta” con ceremonia de humo y pequeñas llamas incluida. Lo hacía en el peor momento, cuando las ilusiones más estaban puestas en él, y es que las mecánicas son así. La decepción se vio aliviada por el bonito gesto de Fernando al acercarse a los aficionados de la pelouse para agradecerles el apoyo incondicional.
Poco después rompería también Nico Rosberg, otro motor con segundo ciclo tras Bahrein. Está claro que el desierto hizo mucho daño a los motores. Y mientras tanto, los cuatro primeros seguían ajenos a todo. Kimi continuaba tranquilo en la primera posición, a no mucha distancia de Massa pero controlando la situación como pocos saben. Hamilton, por su parte, seguía al acecho del brasileño, mientras que Kubica parecía conformarse con su cuarto puesto. Todo esto a 25 vueltas del final…
Unas dos vueltas después de la rotura de Rosberg comienza la segunda tanda de paradas, inaugurada por Felipe Massa. Kimi, haciendo su trabajo, marca en ese preciso instante una vuelta rápida y en la siguiente la rebaja, pura táctica de carrera para asegurarse una cómoda salida de boxes. Aún así, algo pasa cuando Iceman se detiene ya que tarda dos segundos más que Massa, aunque sus vueltas rápidas dan su fruto y sale varios metros por delante del brasileño. Hamilton también recorta su distancia con Massa, al igual que Kubica. Todos en un pañuelo, a la espera de cualquier error ya que nadie se atreve a intentar un adelantamiento en Montmeló.
Por detrás, Heidfeld lucha con Fisichella por la octava posición, posición que el Force India necesita como nadie por lo cual el italiano se defiende con todos sus recursos. Del mismo modo Coulthard se defiende de Timo Glock, aunque el alemán se excede en su ímpetu y pierde su alerón delantero al tocarse con el neumático trasero izquierdo de David en la curva Seat. Este toque provocaría el reventón en el neumático del Red Bull que, sin comerlo ni beberlo, termina encontrándose en las últimas posiciones sin opciones a los puntos.
Y poco más hasta el final de la carrera. Kimi Raikkonen ganaba así el Gran Premio de España por delante de su compañero Massa en un incontestable doblete rosso. A los pilotos Ferrari les acompañaría en el podio Lewis Hamilton. Por detrás llegaban Kubica, Webber, Button, Nakajima y Trulli. Fuera de los puntos entraban Heidfeld, Fisichella, Glock, Coulthard y Sato.
Increíble resultado de Button y Nakajima, propiciado en parte por la cantidad de abandonos e incidentes, y una pena para pilotos como Heidfeld, Coulthard y, sobre todo, Alonso que estaban realizando una grandísima carrera. Kimi Räikkönen se distancia por tanto en la clasificación de Pilotos con 29 puntos, seguido por Hamilton con 20 y Felipe Massa con 18. Igualmente, la Scuderia Ferrari Marlboro se coloca líder de Constructores con 47 puntos seguida de BMW Sauber con 35 puntos y Vodafone McLaren Mercedes con 34, uno menos que los alemanes.
La próxima cita será en Turquía el domingo 11 de Mayo. La resurrección de Renault, el acercamiento de McLaren, la confirmación de BMW y el dominio de Ferrari serán las incógnitas a resolver en Estambul.
