Gran Premio de Canadá
06/06
- 08-06-2008
Montreal
Previo
Precipitación
precipitación.(Del lat. praecipitatĭo, -ōnis).
- f. Acción y efecto de precipitar o precipitarse.
- f. Meteor. Agua procedente de la atmósfera, y que en forma sólida o líquida se deposita sobre la superficie de la tierra.
Real Academia Española. 22ª edición © Todos los derechos reservados
Desde luego, sobre el asfalto de Montecarlo había mucho de la opción 2. Agua
a raudales, pero esta se fue secando conforme avanzaba el tiempo, y según la
predicción de las principales webs de meteorología, y a pesar del meteorólogo de
Renault. Las calles del principado se fueron secando, sí, lo mismo que las
opciones de ganar la carrera de algunos, y de hacer un resultado decente para
otros. Pero entre el rosario de estrellados, aparecieron 2 jóvenes estrellas,
que aunque no ganaron la carrera, consiguieron mostrase al mundo.
Estrellas y estrella(do)s
Kubica fue extraordinariamente eficaz, y todo lo rápido que le permitió su BMW…”A pocos minutos de acabar la sesión de entrenamientos del sábado, todo indicaba que Alonso y Fisichella se iban a disputar el honor de liderar la tabla de tiempos de la tercera sesión del GP de Montecarlo 2007. Así que mientras me despisté un momento, la sesión finalizó. Entonces, un colega, me indicó que el mejor tiempo lo había marcado un joven alemán. Me quedé extrañado: “¿Quién Vettel?. No, no – me confirmo la fuente- Sutil, Adrian Sutil. Pero, ¿cómo?"
Bastante más sencillo de lo que parecía, claro. Sutil es un chico más bien tímido, alto y con un tupé oscuro formado. Si algo te llama la atención es como mueve las manos, lo suave de sus movimientos, y lo alargados que sonsus dedos. Por supuesto, es algo característicos de un pianista. Pero claro está, nada tiene que ver el tocar un piano y mantener tu coche a raya en Montecarlo bajo la fría lluvia. No obstante, cualquier pieza de Franz Liszt requiere de una gran concentración, y de cierta visión espacial, así que no es de extrañar que en el caos de la carrera del domingo supiese templar sus ánimos para intentar llegar lo más lejos posible. Quizás pudo adelantar bajo banderas amarillas a algún contendiente, pero lo hecho por el joven alemán le da el crédito necesario para poder afrontar el resto de la temporada con una manto de tranquilidad. Fue sin duda la estrella de la carrera.
Pero no fue la única. Tenemos que seguir mirando al hacia el este de Europa para encontrar a la otra verdadera estrella del carrera, y casi me atrevería a decir de la temporada. El polaco Robert Kubica está siendo realmente prodigioso, con su BMW. Si hubo algún piloto que no cometió error alguno en Mónaco, ese fue Robert. Todos los demás cometieron su error más, o menos, grave, y tuvieron más, o menos, suerte para recuperarse (¡sal a saludar, Lewis Hamilton!), pero Kubica fue extraordinariamente eficaz, y todo lo rápido que le permitió su BMW y la estrategia de su equipo. A estas alturas del campeonato, es el piloto que menos errores ha cometido, y está a sólo 6 puntos del nuevo líder, Lewis Hamilton.
Al lado de estos dos chicos, tenemos un poco de todo. Los que unieron a la suerte, un equipo ágil de reflejos, y una conducción segura como Webber, Hamilton o Massa, y los que se empantanaron en entre las aguas turbias, como Heidfeld, y sobretodo dos campeones del mundo como Kimi y Fernando. No obstante, entre el desastre de cada uno de ellos pudimos ver la esencia misma de su personalidad, de su lucha, de su casta de campeón.
Un ‘sutil’ pasotismo
La verdad es que ninguna de las maniobras que se escaparon de sus manos fue
digna de las dos estrellas más rutilantes de la F1. A Kimi lo pudimos ver
braceando más que David Meca ante un tiburón, para finalmente estrellarse, nada
sutil(mente), contra los sueños de Adrian Sutil (valga la redundancia). Más se
parecía a mi prolongación en la Playstation, donde precisamente siempre me
estrello a la salida del túnel, más que nada porque es una de las partes
delicadas, una de las curvas más rápidas del mundial en bajada, seguidas de una
fuerte frenada, por lo que hay que ser suave y fluido, pero sobre todo estar muy
centrado, y no estar pensando en la mona de Pascua.
Fue uno de esos fines de semana grises que tiene Kimi, y que te hacen pensar que quizás su final en F1 no esté demasiado lejos…”
Fue la firma de uno de esos fines de semana grises que tiene Kimi, y que te hacen pensar que quizás su final en F1 no esté demasiado lejos, que no vaya mucho más allá de 2009 o 2010, y que Ferrari será su último equipo. Seguramente en esos momentos no estaba pensando en su equipo preferido de hockey hielo, pero la concentración del fin de semana estuvo lejos de lo que demanda un fin de semana de carreras. Una calificación mediocre, y con menos gasolina que Massa, para acabar sucumbiendo ante Felipe.
Un gran Felipe, tengo que decir, que ha recuperado todo el crédito que perdió en las dos primeras carreras, y que sólo está a un punto del gélido finés en la clasificación general. Un finés que no calificó bien, no supo decidir sus ruedas con la premura necesaria, y que además de todo esto, se estrello dos veces, destrozando su morro. Lo que se puede llamar una carrera horribilis si eres el líder del Mundial, claro. Algo que no paso desapercibido a la prensa italiana, ni tampoco para el propio Alonso: “Ha sido un peor día para otros pilotos que sí están luchando por el campeonato, como Kimi, por ejemplo” Pero…
…mal de muchos, consuelo de tontos
...la maniobra de adelantamiento a Heidfeld, fue un audaz intento que acabó siendo temerario”
Este es un dicho que me transmitió mi abuelo. ¡Que más da como lo haga el contrario!, lo que realmente importa es como la has hecho tú. Y en este caso, la respuesta es clara. Mucho de la acepción 1 que encabeza este artículo ilustra la actuación de Alonso. ¡Precipitación¡: acción y efecto de precipitar o precipitarse.
Fernando Alonso tuvo una mala carrera, como otros la han tenido, y tampoco hay que rasgarse las vestiduras por eso. Aunque el segundo de los fallos, el intento de adelantamiento a Heidfeld, fue un intento de audaz que acabó siendo temerario. Un verdadero fallo de juvenil. Fernando debe saber, como yo, que la única forma de adelantar en Lowe’s/Hairpin/Grand Hotel (o como se diga) es en la Playstation y a base de tortas; y desconectando los fallos por accidentes, claro. Sí, ya lo sé, soy una adicto a la ‘Play’, lo siento.
Lo mejor del tema es que reconoció su error, y no evitó su responsabilidad, que amén de que Renault acertara con la estrategia o no, fue máxima. Bueno, el caso es que si el primer fallo fue lógico, pues un desliz cuando tiras al 110 % del nervioso R28 es normal, el intento de adelantamiento a Nick fue directamente suicida. Debería haber templado sus ánimos, haber capeado el temporal y haber llegado en un honroso cuarto lugar, como hizo su amigo Mark Webber. Pero no. No estamos hablando de Mark. No estamos hablando de Kimi. No estamos hablando de Sutil. Estamos hablando de un tipo que es doble campeón del mundo, que tiene el culo pelado de hacer cuartas posiciones, y al que sólo le vale un podio o una victoria, para luego salir a esa rueda de prensa de la FIA y decir: “¡estoy aquí!” Así que entonces, lo realmente importante no es qué hizo, sino por qué lo hizo. ¿Por qué hizo Fernando ese intento suicida?
El inconformismo de los campeones
El mismo que hizo a Michael aparcar en la Rascasse, o el mismo inconformismo
que le hizo darle un cachete a Sato en la Source después de estrellarse. Cuando
uno se enfrenta a montañas de problemas, como en 2005 Michael, o en 2008
Fernando, siente la frustración en cada curva, y cuando ve una oportunidad se
lanza a por ella, a un a riesgo de fastidiarla completamente como hizo Fernando.
Por consiguiente, no sólo estoy lejos de pensar que Alonso está fuera de forma,
sino que esto le va a catapultar más en el futuro; lo va a hacer más duro y
mejor. Pero eso sólo lo sabremos cuando tenga entre sus manos un Ferrari pura
sangre, y quizás arrase a la competencia (o no).
La grandeza invita al fracaso”
Detrás de Heidfeld estaba muerto, así que no le quedaba otra que pasar a Nick, ya o ya. Estaba perdiendo el tren del podio, y si alguna oportunidad tenía, esa era la de seguir a Kubica lo más cerca posible, y recuperar un poco de lo perdido. Al menos nos deleitó con un maravilloso adelantamiento a Webber en Mirabeau. Con Nick ya no tuvo la misma suerte, pues reiteradamente le cerró la puerta, hasta que se marcó un farol que le salió rana. Aunque también hay que decir, que así como el año pasado en Canadá, el SC, acabó de arruinar su carrera, en esta, tanto a Lewis Hamilton, como a Fernando, les benefició. Apostó y perdió, como decía Kevin Costner en Tin cup: ”La grandeza invita al fracaso. En un momento definitivo, o defines el momento o el momento te define a ti”.
Pero una vez más, la pesadilla de Alonso fue Nick Heidfeld, que ya se encargó de arruinar alguna de las peores carreras de Alonso en los últimos años, como en Magny Course, o como no, la última vez que visitamos el circuito de Montreal en 2007.
Remember the time
Y así fue. Sólo tuvo que llegar a la primera curva, como a él le suele gustar
por el exterior, y allí tenía delante a su compañero Lewis, que le había batido
en calificación, y al primero de los BMW. Así que sólo le queda apurar sus
frenos Hitco. Desgraciadamente no eran sus frenos preferidos, un tacto demasiado
duro comparado con los Brembo que llevaba su R27, como quedó demostrado
saliéndose largo en la primera curva. Esta salida de pista se volvió a repetir
un par de veces más durante el GP. Digamos que no fue el mejor GP de Alonso en
el 2007.
Tal fue la magnitud del drama, que hasta se dijo que Robert había sido bendecido por el Papa Juan Pablo II”
En el otro lado de la Balanza, tenemos Lewis Hamilton. Tanto en Canadá en 2007, como en Japón 2007, como en Mónaco 2008, supo sacar lo mejor de sí mismo en las peores condiciones, y hacer valer su liderato. En todas estas carreras el SC tuvo presencia, y tanto él como su equipo supieron manejarse mejor que nadie. Por consiguiente, Canadá 2007 sólo tuvo un dueño: Lewis Hamilton.
Y curiosamente, así como las dos estrellas de Montecarlo fueron Sutil y Kubica, el año pasado, en Montreal, también tuvieron su protagonismo. El primero de ellos, fue Sutil que se estrelló en la vuelta 23, provocando la salida del SC, lo cual acabó de arruinar la carrera de Alonso y Rosberg. En este momento, Hamilton estaba a salvo, habiendo entrando a parar en la vuelta 21 tapando a Heidfeld y cubriéndose ante un hipotético SC. Pero esto quizás fue lo menos importante, porque el segundo SC fue provocado por Robert Kubica.
Las imágenes del coche del polaco desintregrándose contra los muros de Canadá se vieron por todo el mundo. Tal fue la magnitud del drama, que hasta se dijo que Robert había sido bendecido por el Papa Juan Pablo II. Después de unos instantes de miedo, todo parecía que volvía a sus cauces y nos decían que sólo tenía unas ligeras contusiones, así que la carrera pudo seguir hasta el final. Y en todo momento se mantuvo firme Lewis, y también con toda la suerte del mundo con el SC. Aunque claro, cuando vas primero, siempre puedes nadar y guardar la ropa, y eso es lo que hicieron en McLaren, pues el Mclaren número 2 tenía Mobil 1 suficiente para llegar hasta la vuelta 24.
Este año puede que para calificar aligeren un par de vueltas más, es decir, ir a la 22 o 23. No obstante negar que el SC es una ruleta de la fortuna es negar la verdad, precisamente aquí, en Canadá, donde se dio el estreno del denominado SC allá por el año 1973. Lo curioso del asunto es que seguramente nadie sabe aún quien ganó aquella carrera entre los tres primeros.
Casino Royale
Una de las cosas que tienen en común Montecarlo y Canadá es su buen ambiente,
en Crescent Street se pueden ver a la gente ‘chic’ y sobretodo su Casino. Los
anuncios del casino inundan la pista, dejando claro que la Diosa fortuna debe
alumbrar el camino del que quiera ganar en Montreal. Este es un circuito semi-urbano,
donde los frenos lo son todo. Las humaredas de carbono negro pulverizado al
final de las rectas es el pan nuestro de cada día. Baja carga aerodinámica,
agarre mecánico de los buenos, y un motor que responda. Al ser un circuito
urbano, el agarre cuesta encontrarlo porque la pista está muy verde, y calentar
los neumáticos es la principal preocupación en los pilotos a la hora de afrontar
una vuelta de calificación. Por ello se buscarán neumáticos blandos, de lo más
blando, pero la combinación neumático blando y duras frenadas puede ser mala
para el chico que se pase con el pedal izquierdo. Resultado: plano en el
neumático, inestabilidad en frenada, y muchos ápices de curvas que perder.
Las humaredas de carbono negro pulverizado al final de las rectas es el pan nuestro de cada día”
Los favoritos deberían de ser los Ferrari, pero ya no sabría elegir entre Felipe y Kimi, la verdad. Raikkonen me decepcionó mucho en Mónaco. No obstante todos los años tiene 2 o 3 carreras donde anda perdido, así que tampoco hay que alarmarse. No obstante, McLaren también tendrá sus oportunidades, con esa punta de velocidad alucinante, y esos alerones, que para la ocasión, y evitar suspicacias, deberán llevar unos nuevos soportes para dificultar la flexión que sería tan deseosa en un circuito como Montreal. Algo que pasó en 2006 con los alerones traseros, pero que ahora deberá figurar en el denominado ‘Bridge’.
En cuanto a estrategia, pura y dura, pues con 70 vueltas por delante se podrían plantear 3 paradas, para intentar evitar tráfico. Como vimos en 2004, y a pesar de la posterior descalificación de Williams, Ralf estuvo en un suspiro de ganar a su hermano, con tres paradas frente a las dos de Michael. El riesgo de las tres paradas es que si no te escapas lo suficiente, en tu vuelta a pista puedes ‘pillar’ a un Button o un Coulthard que vaya a un sola parada, o una primera larga, larga, y entonces estas casi muerto. O sea, que el ganador tendría que ir a 2 paradas. Aunque el Safety Car, con esos muros a pie de pista, es muy fácil que aparezca y de más de una alegría, o disgusto, según como vayan las cosas, claro.
El problema de las normas del SC es que convierten en una ruleta de la
fortuna las carreras, y eso no es nada deseable. Lo más penoso del asunto es que
la dichosa norma es para evitar todo ese tráfico a la entrada de boxes cuando
ocurre accidente, ya que la FIA tiene miedo por sus comisarios. Aunque el fin de
la cuestión es otro. El miedo de su presidente a acabar entre rejas. Sí,
curioso, ahora que Max está teniendo tantos problemas para mantenerse.
…me gustaría recordarle a la FIA lo mismo que pone en sus acreditaciones: Motorsport is dangerous”
No sé si se acuerdan, pero cuando la unión europea endureció las leyes sobre accidentes laborales, y muertes en el trabajo, hubo un movimiento extraño en la FIA. El primero fue que Max se cambió de residencia, se fue a Mónaco para no estar en territorio comunitario. ¿Cuál era el fin? Evitar ser inculpado en caso de que ocurriera algún incidente durante un GP Europeo. Lo siguiente, unos años después, fue evitar ese maremágnum que se producía en boxes cuando salía un SC, y desde entonces aquí estamos. Instalados en la injusticia. A mi me gustaría recordarle a la FIA lo mismo que pone en las acreditaciones que te ‘ceden’ cuando vas a cualquiera de sus eventos, o lo mismo que pone en el documento que te hacen firmar cuando te dan dicha acreditación: “Motorsport is dangerous”; y eso nadie lo puede evitar. Si uno quiere ser presidente de la FIA, está muy bien, pero querer salvar su pellejo a toda costa no es de recibo.
El caso es que parece que las mismas ansias de supervivencia a toda costa se están repitiendo estos días. Pero es un tema tan escabroso, y aburrido, que lo dejaremos pasar (d momento)
¿Quien será la cara, y quien la cruz?
De momento, con el SC nos tendremos que conformar, pues hasta que no pase
Canadá no se tomará una decisión que clama al cielo, y es la de modificar estas
normas injustas del SC. ¿Quién será la cara y la cruz en Montreal?
De momento, el más afortunado con el SC siempre ha sido Lewis. Algún día llegará a su fin la denominada flor británica. No obstante, no sólo es suerte, sino que hay que saber aprovechar el momento, y Lewis ha demostrado que es el mejor en esas circunstancias, y siempre ha dado la cara.
“Algún día llegará a su fin la denominada flor británica…”
Veremos también si Kimi se pone las pilas, aunque Canada no es su mejor circuito, si recordamos el año 2006, donde sobre los mármoles que se forman fuera de la trazada, Michael le arrebató la segunda posición en la horquilla en la penúltima vuelta.
En cuanto a Kubica, ¿qué decir? El año pasado fue la cara y la cruz. La cruz
por el accidente, y la cara por haber sobrevivido a él. No así Massa y
Fisichella, que instantes antes de que Kubica se estrellara contra el muro, se
saltaron ambos el semáforo rojo de boxes, por lo que acabaron viendo el GP en la
televisión; o Alonso, que aunque es un circuito en el que disfruta mucho, sólo
consiguió ganar en 2006, no habiendo subido al podio en otra ocasión que esa.
Canada es un circuito duro con la mecánica, y la cara y la cruz te pueden esperar en cada rincón de su trazado urbano. No obstante, la cruz no sólo simboliza lo malo.
El navegador Jacques Cartier, descubrió para el Rey de Francia Francisco I estas preciosas tierras. Al llegar a ella, viendo que había un prominente monte, clavó una cruz en su cima, delimitando sus confines, y dándole el nombre de Mont Royal en homenaje a su Monarca. Así fue como el nombre de la ciudad evolucionó para convertirse en Montreal. Por lo tanto, la cruz también simboliza la conquista de territorios: ¿quién plantará la cruz en el Circuito Gilles Villeneuve de Montreal? No lo sé, la suerte y el SC pueden decidir muchas cosas, pero lo que tengo claro es que la precipitación será un mala compañero de viaje en cualquier circunstancia.