Gran Premio de Australia
14/03
- 16-03-2008
Albert Park
Previo
Regreso al futuro
-Doc (Christopher Lloyd o Flavio Briatore): "¡es imposible, yo te envié al futuro!"
-Marty (Michael J. Fox o Fernando Alonso): "así es Doc, me enviaste pero he regresado…¡he regresado del futuro!"
Back to the future, Part II.
Robert Zemechkis (1989)
“…nunca segundas partes fueron buenas, ¿verdad? Eso es lo que dice el dicho popular, pero esta será la excepción que confirme la regla”
Puede que esta fuera una de las primeras veces que iba al cine, o así. Puede que ya hubiese visto ET, o Supermán, pero nada igualable a la emoción de ver a Michael J. Fox viajando en el tiempo con un De Lorean plateado. Por supuesto, al acabar la película, también me había enamorado de la guapísima Claudia Wells. Pero sobre todo, lo que más me impactó fue el final. Bueno, no exactamente cuando Michael J. Fox se reencuentra con Claudia, y aparece en su garaje la ranchera negra que deseaba. No, no me gustan las rancheras. Pero si que me quedé anonadado por el maravilloso rótulo de letras amarillas, naranjas y negras con el que acaba la película, y que confirmaba que las andanzas de mi héroe aún no habían terminado. Un letrero que rezaba: “ TO BE CONTINUED…” (continuará…)
¿Y bien? ¿Todo este rollo para qué? Evidentemente, porque la (re)unión de Alonso con Renault fue el notición de la pretemporada. En 2006, el regusto que quedó después de ganar ambos mundiales era que aún quedaba el suficiente buen rollo entre Flavio y Fernando para generar más éxito, y 2007 sólo hizo que confirmarlo. Unos días antes de que su “compañero” Lewis lo denunciara en Hungría, Fernando celebraba con Flavio su cumpleaños. Por consiguiente, ese letrero que aparecía en mi película preferida estaba hecho para los chicos de la doble ‘F’: Flavio y Fernando.
Pero, nunca segundas partes fueron buenas, ¿verdad? Eso es lo que dice el dicho popular, no obstante, esta será la excepción que confirme la regla. Aunque… nunca he pensado que una excepción confirme una regla, más bien creo que cualquier excepción deja en fuera de juego a la susodicha regla.
La regla de tres (simple)
“… los Massas, Kovalainens o Heidfelds no le van a pegar fuego a la F1”
La regla de tres simple, conocida en el ámbito europeo como la regla de oro, es una regla aritmética que se pierde en la línea del tiempo, aunque se piensa que fueron los primeros matemáticos árabes quienes la empezaron a usar. Es una regla sencilla, y que no tiene excepciones, por supuesto. En ella existen tres valores conocidos y una incógnita, ¿les suena?
Valores conocidos: opción a) el campeón Kimi; opción b) el aspirante Lewis; y la opción c) el tapado Alonso. ¿La incógnita? Por supuesto, la incógnita es x; donde x se definiría en esta ecuación como el nombre del campeón del mundo 2008.
Pero, quizás estoy infravalorando a grandísimos pilotos como Massa, o Kovalainen, o Piquet, o Kubica, o Heidfeld… pero no. Me gusta tirarme al rio, me gusta decir lo que pienso sin sesgos, sin temores, así que tengo que apostar por lo que me dice la cabeza. Y esta me dice que los Massas, Kovalainens o Heidfelds no le van a pegar fuego a la F1. Es más, si lo consiguiesen, sería una sorpresa de tal calibre, que nadie se acordaría de que en este artículo (de tres al cuarto) les ponía de vuelta y media. Así que… pasemos a ver cuáles pueden ser las posibilidades (supuestas) de estos tres candidatos a la corona, porque ya tengo la venda puesta en caso de que mi pronóstico falle.
a) El campeón
“…Kimi mereció completamente el título. Ganó más puntos que nadie, habló menos que el mudito de los Hermanos Marx, y trabajó lo que pudo, conviviendo con la sombra de Michael (Schumacher), que era, y es, larguí(iiiii)sima”
Kimi fue grande en 2008; pero también fue estrepitosamente pequeño. Y precisamente fue en Mónaco donde su error lució con más fuerza, algo que tuve la suerte de ver con mis propios ojos. Recuerdo que la calificación la vi en un bar de Niza con mi chica Sonia, y mis amigos Bruno, Kuki, Estefanía y algunos más, pues no llegamos a tiempo de verla en el principado. Así que, ya que no pudimos ver la sesión, acudimos a Mónaco con posterioridad para dar un paseo por la pista, y ver cómo demonios se había estrellado Kimi contra el dichoso guarda-raíl. El resultado es la foto que ilustra este párrafo, había impacto con toda la rueda en medio de la protección: ¡un error de principiante!
En beneficio de Kimi, hay que decir, que el F2007 no era la quintaesencia en circuitos aerodinámicos, revirados y de tracción tipo Mónaco, o Hungría, o como podrá ser Valencia 2008. Bien, algunos fallos como este lo convirtieron, por consiguiente, en el campeón más fallón de la reciente historia de F1.
Una vez dicho todo esto, hay que decir que Kimi mereció completamente el título. Ganó más puntos que nadie, habló menos que el mudito de los Hermanos Marx, y trabajó lo que pudo, conviviendo con la sombra de Michael (Schumacher), que era, y es, larguí(iiiii)sima. En definitiva, triunfó con el equipo de Michael, algo que ni siquiera consiguió Schumacher en sus 2 últimos años. Lo cual es muchí(iiiii)simo. Y todo eso, sin ayudas de su compañero Massa al principio, ni favores de tipo alguno. El resultado es que Kimi fue el mejor, y eso lo prepara para ser el candidato número 1.
Por una parte, ha convencido con resultados. Es callado, y su discreción es directamente proporcional al efectismo de cualquiera de los gorros que pueda lucir Fernando Alonso un frío día de invierno. Pero en Ferrari, mientras ganes para ellos, no se van a preguntar si hablas más o menos en una reunión técnica, o en si tienes tatuado en el brazo todo el continente australiano.
Así que Kimi este año será definitivamente más fuerte y feliz. Seguirá pudiendo correr en las competiciones de motos sobre nieve en su Finlandia natal, donde el tacto con el gas lo es todo. Sin TC, será genial en carrera, sobre todo cuando tenga gomas nuevas, gasolina en el depósito y kilómetros por delante. No obstante, sus puntos débiles podrían ser las salidas, y la calificación. Aquí tiene mucho que decir su compañero, Massa. Felipe será más rápido en muchas calificaciones, así que luego se tratará de maximizar todos los parámetros del paquete: gasolina, neumáticos y sub-viraje a media curva, buscando toda la concentración que uno sea capaz. Pero aún así, Massa podrá restar unos puntos maravillosos para el mundial que agradecerá, sobre todo, Fernando Alonso.
El veredicto es que…. Kimi (opción a), tiene un 50 % de posibilidades de adjudicarse el mundial. (¡Porque yo lo valgo!) A pesar de que Massa lo desbancará en parilla más de una vez (y de dos), no se pondrá nervioso, y con su paciencia y velocidad pura con el coche cargado definirá la balanza de Ferrari a su favor.
b) El aspirante
“… es ambicioso, porque el año pasado hasta estuvo haciéndole un hueco en la vitrina de su casa a un título que no consiguió”
Como cualquier aspirante, el ansia es grande, teñida, tal vez, por una chispa de frustración. Es grande, porque es ambicioso, y porque el año pasado hasta estuvo haciéndole un hueco en la vitrina de su casa a un título que no consiguió. Así que hasta cierto punto es normal que limpiara el polvo de los estantes. Bueno, al menos pudo poner en los susodichos un premio Laureus. ¡Menos da una piedra!. Pero precisamente las piedras, y la excursión por lo verde de Brasil, lo relegaron a ser el primero de los perdedores.
A pesar de todo, Lewis, fue extraordinario de ver. Su primera curva en F1, la cerrada de Australia fue una declaración de intenciones: ¡un interior a Alonso colosal!, de libro, así que… ¿qué podría esperar uno de su segundo año en F1? Que sólo podría que empeorar si no gana el título. Por lo tanto, el término adecuado sería: PRESIÓN. Mucha presión.
A su favor habría que poner su velocidad pura en calificación, sus fulgurantes salidas, su capacidad de aprendizaje, el respaldo de un equipo que lo adora, su poderosa lucha cuerpo a cuerpo, brillante y efectiva, y que una vez se adapte a la ausencia de TC será más fuerte aún. En cambio, la ausencia del freno-motor no puede beneficiarle en nada, si acaso a sacar más humo de las ruedas de lo que nos tiene acostumbrados, o a machacar un poco más las gomas. Tampoco tendrá la referencia de reglajes de un doble campeón del mundo; y en condiciones de carrera, el Renault de Alonso y los BMW’s estarán a su nivel en muchas plazas.
¿Y cómo de bueno será bajo presión? Pues… ya lo dije (y vimos) en 2007. El título de la GP2 en 2006 lo ganó por los pelos, perdiendo una gran ventaja de puntos contra Nelsinho, y el de 2007 de F1 lo perdió en una excursión por la China y el Japón. Ahora mismo se me ocurre una pregunta a lo ‘F1 racing’: ¿tiene Lewis lo que hay que tener? Yo diría que sí, pero aún no está preparado. Va a ser un año difícil para el hijo de Antonhy Hamilton.
Luego está el tema del desarrollo del MP4-23. Un monoplaza que han hecho un poco más largo de batalla, es decir, buscando más estabilidad en curvas de alta velocidad, y un desgaste menos acusado de los neumáticos, por lo que podría mejorar en circuitos como Barhein, Silverstone, Turquía o Barcelona. Pero sólo Pedro no será capaz de sacar su potencial, como ya pasó con el MP4-21. Para Lewis hubiese sido ideal (de la muerte) tener a Pedro para guiarle técnicamente en los reglajes de GP.
El veredicto es… Lewis (opción b) tiene un 25 % de posibilidades de llenar el hueco que tiene en su vitrina; al lado del Laureus de segunda, la Copa de pilotos, luciría con tronío. Kovalainen será como el Caddy de Tiger, afable, entrañable y demasiado listo para su propio bien. (A Ron Dennis ni lo nombro)
c) El tapado
“ En Renault están enamorados de Fernando. Se acabó lo de China 2006, donde Fisichella dejó a un indefenso Alonso frente a un lobo como Schumacher, mientras se limpiaban las ampollas de sus Michelín”
Una de cal y una de arena. Arriba y abajo como una montaña rusa. Cuando los ánimos están muy altos, como el día de su debut en Jerez a los mandos del R27, los templa. Cuando uno siente que las suelas de sus Puma plateadas están más altas que la moral de sa tropa, los arenga: "No descarto alguna sorpresa en Australia, pero no será fácil". Simplemente parece tener controlada la situación.
Así ha sido siempre… o casi siempre. Puede que el año pasado no consiguiese el mundial por una maniobra sancionada por la FIA (ver Hungría 2007), pero tampoco hay que esconder que no necesitaba complicarse la vida tanto en la calificación de Budapest. Puede que el año pasado en Hungría, a fuerza de ver tanta hipocresía, perdiera el control de la situación. Puede que la FIA hiciera el ridículo con la sanción, pero eso no nos debe dejar ver que hasta el infalible Alonso puede perder el norte en medio de un berenjenal como el de McLaren 2007. Eso sí, pasado esto se rehízo como sólo él sabe hacer. Por lo tanto, ¿qué puede esperar de un equipo Renault que lo idolatra?
En Renault están enamorados de Fernando. Se acabó lo de China 2006, donde Fisichella dejó a un indefenso Alonso frente a un lobo como Schumacher, mientras se limpiaban sus Michelín de ampollas. Eso es historia. Renault ha aprendido la lección, no volverá a pasar. Por consiguiente, Fernando no perderá el norte fácilmente, y maximizará cada oportunidad de Renault, frente a dos Ferraris y dos McLarens a la busca de liderazgo, y que se quitarán entre ellos muchos puntos. Por lo tanto, si no consiguen despegarse al principio, y la evolución de Renault sigue según lo planeado, la segunda parte de la temporada será apretada, y el R28 podría haber cogido definitivamente a los McLaren y estar tras la estela de F2008.
Y entonces cuidado, porque por muchos Kimis, y Hamiltons que haya, y muchos títulos que tengan, ahora o más tarde, nadie conseguirá nunca lo que ha conseguido Alonso:¡retirar a Michael Schumacher!. Ganar dos títulos del mundo con Michael Schumacher en pista. Sólo por eso, merece una ración extra. Así que…
El veredicto es… Alonso (opción c) tiene un 20 % de posibilidades de conseguir su tercer título mundial, porque no hay dos sin tres. Además, acabaremos viendo a Alonso en el palco del Queens Park Rangers de la liga inglesa con Flavio.
d) El resto
“…el único que tiene reales aspiraciones es Massa, si es que a Kimi lo secuestran los Marcianos, o mi querido Doc Brawn lo manda al antiguo oeste de 1885…”
Evidentemente, aunque no existía la opción d) queda un resto del 5% si sumas los porcentajes de los tres cracks. Así que para el resto dejaré ese 5%, más que nada, una forma de curarse en salud, de decir: “ya lo dije en mi previo”. Entre todo el resto, el único que tiene reales aspiraciones es Massa, si es que a Kimi lo secuestran los Marcianos, o mi querido Doc Brawn lo manda al antiguo oeste de 1885, como en la película Regreso al futuro 3, o bueno… le pasa algo. Lo de Massa es algo comprobado, sólo hace falta verlo en una curva cualquiera de las lentas de Cheste. Para una misma curva, es imposible que Felipe te repita la misma trazada, cada vez la tomará de una forma. Es muy rápido con el coche descargado, lo coloca bien, pero con coche cargado de Shell, su F2008 en frenada se vuelve inestable, y es incapaz de trazar la misma curva dos veces por el mismo ápice, cada vez que pasa por la curva lo reinventa. Así que en Australia veremos como de bueno puede ser Felipe Massa sin TC
Melbourne es la bomba…
“Si el año pasado Ferrari ganó aquí, este año con un F2008 mas corto de batalla, y más manejable, es el principal candidato”
... y el mejor sitio que uno podría elegir para iniciar el mundial. Es curioso, pensado en las carreras con más ambiente, se me han pasado por la cabeza Australia, Canadá, Mónaco y Valencia 2008, cuatro circuitos urbanos. Bueno, tengo clarísimo que Valencia superará a estas tres joyas de la corona, si algo saben hacer los valencianos son fiestas; y no es porque sea valenciano, claro. Pero hablando de Australia, y de los circuitos urbanos, supongo que tiene mucho sentido. A la gente le encanta Australia, ese paddock bullicioso, unas instalaciones adecuadas y un circuito vibrante, rápido aunque estrecho, pero muy delicado, y con esos magníficos rascacielos por en medio. Siendo la pista inaugural siempre será una pista complicada, donde los pilotos no estarán al tanto de las nuevas reglas, sin TC, sin freno motor, y los recónditos rincones del Albert Park esperan a los pilotos más despistados.
La pista del Albert Park tiene la suficiente superficie bacheada para hacer las delicias de McLaren y Ferrari, y puede que Renault y BMW, sin la electrónica padezcan de lo lindo, o no. A Renault, desde que le prohibieron el mass damper en 2006, lo condenaron a padecer. En cualquier caso, no nos sorprendería ver a Alonso en el podio. Mi amigo Kuki dice que el tío acabará en el podio, y es capaz. No obstante, los grandes favoritos son los Ferrari.
Si el año pasado Ferrari ganó aquí, este año con un F2008 mas corto de batalla, y más manejable, es el principal candidato. Aunque Kimi tendrá que vigilar la fiabilidad de su monoplaza, pues el año pasado en Malasia tuvo que correr con un coche sesgado por exigirle demasiado en Australia. Lo que más me sorprendió fue que el McLaren no fuese como un tiro aquí, como fue después en Mónaco 2007, o en Canadá 2007. Supongo que les costó un poco encontrar el hilo al MP4-22. Eso no pasará este año, así que Lewis estará ahí desde la primera carrera, pero veremos si luego no se va diluyendo como los azucarillos.
Además, las temperaturas otoñales actuales, no serán las mismas que en los finales del verano australiano. Y los Bridgestones estándar, duros como piedras, no ayudarán demasiado a que el agarre florezca. El viernes será un baile de salidas de pista, y hasta que la goma no se vaya depositando veremos humo a raudales.
Humo como el que salía del De Lorean cada vez que viajaba en el tiempo. Parece que no haya pasado el tiempo, y una nueva temporada nos espera. Lo peor de todo será los horarios demoníacos australianos. El año pasado, Sonia, Bruno y yo, intentamos aguantar hasta las seis de la mañana y acabamos rendidos en el sofá, y teniendo que ver la repetición de la carrera. Fue tan estúpido como dejarte la ventanilla del submarino abierta antes de la inmersión. Esta vez no. Ha pasado el tiempo, y Alonso ha vuelto su casa, en un regreso al futuro. Esta vez no, esta vez nos acostaremos pronto el sábado por la noche, con la misma ilusión de los niños que esperan a los Reyes Magos, y nos despediremos con un fuerte y claro: “¡Buenas noches! y …¡buena suerte!”
