Gran Premio de España
10/05
- 13-05-2007
Montmeló
Previo GP de España 2007
Reyes, príncipes y otras rarezas
“..un cierto día de otoño del segundo cuarto del siglo XVI, le nació un niño a una familia pobre, de apellido Canty, que no lo deseaba. El mismo día otro niño inglés le nació a una familia rica, de apellido Tudor, que sí lo deseaba. Toda Inglaterra también lo deseaba. Inglaterra lo había deseado tanto tiempo, y lo había esperado, y había rogado tanto a Dios para que lo enviara, que, ahora que había llegado, el pueblo se volvió casi loco de alegría. Meros conocidos se abrazaban, besaban y lloraban. Todo el mundo se tomó un día de fiesta; encumbrados y humildes, ricos y pobres, festejaron, bailaron, cantaron y se hicieron más cordiales durante días y noches. […] En toda Inglaterra no se hablaba sino del nuevo niño..”
El príncipe y el mendigo. Capitulo I. Mark Twain (1882)
Difícil abstraerse, ¿verdad? ¿Quien lo diría unos meses antes cuando hizo puré su flamante MP4-22 en la primera curva del Circuit de la Comunitat Valenciana Ricardo Tormo? Superestrella, ‘nuevo’
Schumacher, el mejor de los mejores, futuro (y seguro) Campeón del mundo, aspirante al título en 2007, y bueno… casi rey sin el ‘casi’, y no sé cuantos calificativos más. La verdad es que el chico mueve pasiones. Por cierto… se me había olvidado mencionarlo: ¡estoy hablando de Lewis Hamilton, claro! Aunque, supongo que ya me habían captado, porque esa estrofa de Samuel Langhorne
Clemens, que así se llamaba de verdad Mark Twain, refleja el estado de éxtasis anglosajón tan claramente como su sonrisa ‘Profident’ de niño bueno en el brillante capó plateado de su McLaren. Y por otra parte, ¿qué problema tienen los ingleses con Alonso?
El príncipe valiente
Pero vayamos por partes, porque para decir esto hay que ser valiente, confiado y quizás un tanto petulante: “sólo es cuestión de tiempo. Estoy trabajando muy duro. Fernando tiene mucho talento y es el orgullo del equipo. Es el piloto más duro con el que he competido y va a ser muy difícil derrotarle. No significa que no pueda hacerlo. No sé cuándo. Pronto, espero”. Decidido. Agresivo. Seguro. Sin miedo. Vamos, como en su primera curva de F1 donde se ‘pulió’ al número 1 del mundo casi sin desmelenarse; aunque eso está más que complicado, tirando a imposible, viendo el look ‘Mclaren’ que luce en su cabellera, claro. ¿Qué cual es ese look? pues el que lucen todos los mecánicos, y Martin, y Ron, y el que le sujeta la sombrilla a Alonso: el de un Marine británico, vamos. Bueno, disculpen el ‘off topic’, ¿donde estaba?… ¡sí!, que hay que reconocer que el chaval los tiene bien puestos para decir lo que figura en el presente párrafo en rojo.
Realmente, dicho así, no es nada del otro mundo. Es lo que suelen hacer entre sí los compañeros de equipo. Retarse. Lo chocante de la cuestión es que si lees la prensa inglesa/internacional parece que se hayan cambiado las tornas, como en el cuento de Twain. El que tiene todo por demostrar, Hamilton, es el nuevo rey, y el que ha demostrado todo, Alonso, tiene que demostrarlo otra vez. Mendigo y príncipe. Príncipe y mendigo. Tanto monta, monta tanto Lewis como Fernando. ¿No es del todo incongruente?
Como decía mi bisabuelo ‘Trinidad’ (¡sí, Trinidad!) refiriéndose al trigo manchego: “hasta segar todo es hierba”. Pero con eso no quiero quitarle méritos al principito. Hasta la fecha lo ha bordado mejor que una monjita con hilo de oro. Ha dado en el blanco, que no al blanco. Ha demostrado pericia en la primera curva, ha resistido los ataques de contrarios en su estela, y ha aguantado la presión a la defensiva. Pero no ha corrido al ataque, no ha ganado desde la pole, y aún no le ha tocado hacer de enfermera de un coche renqueante para llegar a meta. Pero por Dios: ¡si sólo lleva 3 carreras!... Es verdad, parece que a veces se me olvide. Pero al chico le queda lo más difícil: levantarse después de una derrota. Todos los días no es uno el hijo del viento. Todos los días no es uno Carl Lewis Hamilton. Todos los días no es uno Fernando Alonso, ¿verdad, Fernando?
Algunas cuestiones técnicas
Y entonces podría empezar a hablar de si un plafón (de 100
kg) por aquí, o una grieta en el difusor por allá, o de problemas con las pastillas de frenos Carbone Industrie… o que sé yo. Pero no, no se trata de eso. El mismo Fernando reconoció que por ‘h’ o por ‘b’ no era su día, y vendrían días mejores. Veamos a Massa por ejemplo: pifiada de órdago en Malasia, y en Bahrein ni el violonchelo de Rostropovich hubiese pintado mejor; por cierto, un saludo mirando al cielo para el maestro. Pues ahí estaba
Massa, como si de un solo de
chelo se tratase, interpretando su partitura al pie de la letra, mientras su gélido compañero navegaba en la misma tierra que Alonso: en tierra de nadie. Pero todo no son cuestiones de pilotaje, la parte técnica del meollo es tan interesante o más.
Muchas veces no hace falta estar metido en los boxes para darte cuenta de detalles clarísimos del rendimiento de los equipos y sus problemas. Por ejemplo, mientras en Ferrari despejaron su problema con la refrigeración del coche de Kimi como: “una pequeña pérdida de agua” y acto seguido le bajaron vueltas, en McLaren sacaron a Hamilton 3 minutos antes de abrirse el pitlane para la Q3. Es una forma de mandarle el siguiente mensaje a Ferrari: “el duro verano europeo no va a ser un problema para nuestro motor Mercedes”. Por consiguiente, Ferrari, en Malasia y en Bahrein, tuvo que ‘abrir’ su coche, con el lógico coste aerodinámico, y bajar casi 1000 revoluciones a su motor para llegar a meta. Pero hay más conclusiones que uno puede sacar observando, por ejemplo, a uno de mis pilotos preferidos, y no es porque naciera el mismo día que yo (el 10 de mayo), ¡no! Estoy hablando del discretamente rápido (Quick) Nick Heidfeld. Y lo que más me gusta de él, aparte de su humildad y capacidad de trabajo, es que lo hace todo tan sencillo que hasta parece que un monje montado en patinete hubiese podido adelantar a Fernando Alonso.
Aerodinámica es la clave
“El problema era que su velocidad punta era mejor que la mía. Él hizo un pequeño error en la entrada de la curva. Y yo me pude mantener ahí. Conseguía mejor tracción al salir de las curvas. Estaba a la par de Fernando, pero él estaba por el interior, y sabía que iba a pasarle cerca. Al final, conseguí ganar unos cuantos metros que fueron
decisivos". Pero no es tan sencillo como eso, Nick. A parte de tu evidente clase y maestría, basta recordar tu otro adelantamiento a Alonso en Mónaco 2004 y compararlo con la chapuza de
Webber, parece evidente que la aerodinámica de ese BMW-Sauber en la estela de otro vehículo es más eficiente de lo que puede ser la de Ferrari ¿O es que a Kimi y Massa se les ha olvidado adelantar? Aún así Ferrari mantiene su ventaja, ¿pero hasta cuando?
Vaya por delante que todo esto son teorías, pero Barcelona será casi definitiva. Tanto BMW como McLaren parecen coches mucho más estables en la estela de otro F1. Todos pudimos ver como el F2007 de Kimi coceaba como un ‘caballino’ (rampante) intentando acercarse a Fernando. El Ferrari en aire limpio es una bala, pero su eficiencia aerodinámica no parece tan buena como pinta. Pero aún podría empeorar más visto los recientes acontecimientos. Exactamente, se trata del difusor. Pero antes que nada habría que tener claro una serie de conceptos. Habría que hablar de aerodinámica y neumáticos.
Si
existe un año donde la aerodinámica es importante ese es 2007. Es la que va a marcar la diferencia. Con los motores congelados, y unos neumáticos más duros que un risco, y con tan poco agarre, es necesario un aumento de la ‘downforce’ para poder hacerlos funcionar dentro de su ventana óptima. Dicho esto, cualquier director técnico sabe que este año hay que buscar más carga, con menos resistencia y más estabilidad, con mucho más motivo que otros años, pues antes un motor más potente o puntiagudo podía hacer lo suyo.
Creo que Ferrari ha basado su ventaja hasta ahora (sobre McLaren), en 2 puntos fundamentales: 1) han sido capaces de ‘interpretar’ mejor las normativas en torno al difusor y ha estado extrayendo más de los Bridgestone por propia experiencia. Por consiguiente, cualquier restricción en torno a los difusores va a afectar más a los chicos de Aldo Costa que a los de Paddy Lowe. Por contraposición, en McLaren se están empezando a poner las pilas con los Bridgestone; y 2) la quilla cero. Es el primer año que Ferrari trabaja con la quilla cero, y aunque Nicolas Tombazis venga de McLaren y tenga que decir algo al respecto, entender un coche tan ‘nuevo’ como el F2007 no es lo que se dice sencillo. Así que yo auguraría una mayor evolución del Mclaren frente al Ferrari por su mayor entendimiento de la quilla cero. Y no hay mejor escenario que Barcelona para comprobar todas estas variables, a pesar de que por cuestiones de seguridad la curva New Holland no es lo que era con la imposición de esa nueva chicane, donde, sin lugar a dudas, el McLaren hubiese hecho estragos.
Barcelona puede ser como Malasia
No en el sentido de que vaya a arrasar McLaren como en
Sepang, sino por la trillada expresión de:
“quien va bien en Malasia/Barcelona/Silverstone va bien en todos lados”. Esta semana pasada los entrenamientos nos han estado mostrando que todo esta muy igualado, y que para sacar alguna conclusión hay que agenciarse una bola de las que utiliza Harry
Potter. Lo que si han hecho es probar soluciones, y realizar cambios allí donde cada uno tiene su falla. Por ejemplo, si hablamos de Ferrari, hay que señalar que han estado testando nuevos pontones, para intentar solucionar esos problemillas que despejaban como “ligeras pérdidas de agua”, así como nuevos deflectores y capo motor. En
McLaren intentaron despistarnos con ese alerón delantero con bigotes que apareció el lunes, mientras probaban unos nuevos pontones más ceñidos, pero la palma se la llevaron las orejas de Dumbo que montaban los Honda de fábrica. Si el RA107 era poco agraciado en cuanto a estética y prestaciones, ahora al menos podría protagonizar alguna película de
Disney. Menos da una piedra. Ya que tampoco luce patrocinadores, la verdad es que Honda da sensación de ser un barco a la deriva. No se ve tierra por ningún lado, sólo agua. Mal pinta el asunto para Nick
Fry, y encima ya ni los ingleses le hacen caso a Button, ahora que Lewis es la estrella. Una depresión de caballo, o de elefante, para los jefazos de
Tochigi.
Pero la verdadera estrella del GP de España será Fernando Alonso, que el año pasado cumplió el sueño de ganar en su GP de casa. Una sucesión de 66 vueltas de calificación acabó con las esperanzas de Michael de reinar de nuevo
en Barcelona. Morado en cada parcial, de cada vuelta. Se podría decir que:
“Fernando se puso morado”. Pero no nos equivoquemos, es harto difícil que el GP de España no se convierta en el típico trenecito made in Magny
Cours. Muy complicado. Es un trazado técnico, y a pesar de las horas de aburridos entrenamientos los que pondrán la salsa serán los espectadores. El público español convertirá el GP en una fiesta, donde las gradas van a estar más densas que las patillas de Curro Jiménez, y es que Barcelona es maravillosa: mar, montaña, lo tiene todo. Todo menos adelantamientos y luchas en cabeza. Aquí el que se escapa en la primera curva solo ve al segundo en el podio a su derecha. Y si observamos lo visto en 2007, todo pinta igual. El que salga líder en el primera curva tiene más de media carrera en el bolsillo: como Kimi en Australia, Alonso en Malasia, y Massa en Bahrein.
Para ganar aquí, por tanto, habrá que no cargar demasiada gasolina en la primera parada, entre 17 y 19 vueltas, y realizar un segundo ‘stint’ tirando a medio; como Massa en Bahrein. Durante las pruebas estos días parece ser que el medio de Bridgestone era el adecuado, mientras que el duro era un poco peor. Sólo un poco. Pero las condiciones de frío tampoco son referencia para el GP, donde se esperan cielos despejados y temperaturas propias del mayo mediterráneo. Será un factor clave porque para Ferrari el calor puede seguir siendo un problema, sobre todo en su segundo ciclo de motor viniendo de la arena de Bahrein. El que no tendrá problemas con los frenos será Fernando, ya que aquí en Barcelona podrá montar unas pastillas Carbone Industrie más blandas, así que esta vez el nuevo príncipe tendrá que esperar. Sólo en Canadá o en Monza veremos si Alonso ha solucionado sus problemas de frenos con su nuevo coche.
Los cuatro magníficos y un invitado
De todas formas, el único Rey presente en el GP (de verdad) será Don Juan Carlos I, flamante abuelo de Sofia, y aficionado de primera. Felicitaciones, majestad, y esperemos que para celebrarlo no le de por salir recto en la Caixa como aquella vez que probó el SC horas antes de la carrera. Dicho esto con todo el cariño.
La espera de 4 semanas ha sido desesperante. Kimi. Alonso. Massa. ¿Será Lewis un nuevo ganador? ¿Batirá todos los records este chico? A mí la verdad es que me encanta mojarme, así que allá voy: con la bola de Harry Potter en la mano, vaticino que Alonso batirá a Lewis, ¿pero será capaz de batir a los Ferraris? A su favor está el segundo ciclo de sus motores, el posible calor y sus fans. En su contra, que Kimi parece hipermotivado y dice haber encontrado una serie de claves que mejoraran su talón de Aquiles: la calificación, y Massa no le va a ir a la zaga. Hamilton por supuesto va a estar al quite. Así que este va a ser un GP fascinante, no tanto por su desarrollo, sino porque el que gane tiene pinta de que marcará la pauta toda la temporada. Los cuatro magníficos de nuevo en acción, aunque… me olvidaba de una cosa: una esperadísima reaparición.
Como diría José Luis Moreno: ¡un invitado que ha ganado 91 GP de F1!. ¡Un invitado que el martes era el 18º tripulante del barco neozelandés en la America’s Cup!. Un invitado que es una especie de asesor de Ferrari que aún no sabemos muy bien en qué asesora. El mejor piloto de la época pasada. Un 7 veces campeón del mundo.¡Señoras y señores!: Michael vuelve a la palestra. ¿Será capaz de robarle el protagonismo a los 4 magníficos? Por supuesto. Massa estará encantado pero Kimi no va a echar cohetes. Claro que él nunca los echa. Pero Michael siempre será Michael. Será la estrella del GP. ¿Alguien lo duda?