Gran Premio de Canadá
07/06
- 10-06-2007
Montreal
Previo
Bajo la fina lluvia del casco viejo de Niza, buscábamos un bar para tomarnos un café y quitarnos de en medio el sueño que invadía nuestras mentes. Así que, mientras nuestros compañeros de viaje acababan de ducharse, Sonia y yo, bajamos por la angosta y anárquica escalera del hotel Baccarat a la caza de un café de esos tipo ‘maceta’, como dice mi amigo Javi. Mientras nuestros pies circulaban al compás de un acordeón cualquiera, vimos de reojo una farmacia, y enseguida nos acordamos de algo que necesitábamos con urgencia para la carrera del Domingo. Entramos, y después de una combinación de gestos y explicaciones con un torpe francés de instituto, la chica nos dijo: “ok, vous voulez des bouchons” que traducido a un campante castellano sería algo así como: “muy bien, queréis unos tapones”.
Fernando versus Lewis
La verdad es que no lo puedo remediar, lo cual a lo mejor es un problema, pero cada vez que me voy de viaje hay algún recuerdo que florece mientras escribo el previo del GP siguiente. En este caso, siendo el viaje que era, no podía ser de otra forma. Aunque no deja de sorprenderme que sea la simple anécdota de la compra de unos tapones para los oídos. Pero claro: a la luz de los recientes acontecimientos -como empezaría su alocución Gandalf-, y visto que los tapones sirven para lo que sirven, o sea tapar, además de tapar orejas… ¿ no creen que también podrían servir para tapar bocas?
Releído el párrafo anterior resulta un poco duro de oído. Pero creo que saben por donde van los tiros. En primer lugar, no se trata de tapar bocas literalmente, por supuesto, nada más lejos de mi intención. Pero si se podría decir que Fernando Alonso, a pesar de los pesares, y lo de los pesares lo dejaré para más adelante, se impuso de manera magistral, transparente, e imponente, por segunda vez consecutiva en Montecarlo, dejando con la boca abierta a todos aquellos que empezaban a enterrarle ante la fulgurante ascensión de la gran ‘esperanza’ británica; y por supuesto, incluso hasta a la susodicha ‘esperanza’.
1 minuto 15 segundos 462 milésimas, esa fue la respuesta por adelantado de Fernando al coro de palmeros británicos que gracias a las palabras de Hamilton iniciaron la cruzada contra Ron Dennis. Cargado con unos 42,5 kg de Mobil 1 y un juego nuevo del principal, Alonso voló por encima de Lewis en la vuelta 27. Hamilton ‘sólo’ puedo hacer su vuelta rápida, 1:15: 372, es decir si quiera una ´pírrica’ décima de diferencia que hubiera hecho estéril esas supuestas 5 vueltas de más que tenía.
Y los pesares…
Pero hablando de esas 5 vueltas. He estado leyendo diferente análisis post-carrera, y hay un dato que no han tenido en cuenta. La mayoría de analistas señalaban que pudiendo ahorrar combustible, nunca se va a dar el caso de ahorrar suficiente para dos vueltas más, y que quizás una sí sería factible. No puedo estar más de acuerdo. Pero se les escapa un dato. Discutiendo con Bruno sobre esa nueva estrategia de Alonso, de esperar en boxes en la Q3 hasta que salgan todos, nos dimos cuenta de lo siguiente: mientras Lewis había dado 12 vueltas en la Q3, Alonso dio sólo 11, por tanto, ahí esta esa vuelta que no encontraban los analistas. Una vuelta menos en la Q3 más una vuelta de ahorro durante el primer stint: dos vueltas. Así que los números cuadrarían perfectamente. Lo único que demuestra esto es que Lewis fue un tanto incauto al decir eso en la rueda de prensa, y podría cambiar lo de incauto por malcriado en cualquier momento, y que nunca durante el GP tuvo a tiro a Alonso.
Por otra parte, como en el resto de carreras que ha quedado segundo. Es decir, todas, menos Australia, donde iba segundo y Fernando sí fue capaz de adelantarle en boxes. Por tanto, gran regularidad la de Lewis, pero aunque su primera victoria puede estar cerca, en ninguna carrera ha intimidado siquiera al primero. En cambio Alonso ganó en Malasia y Mónaco, en Barcelona nadie duda que hubiese plantado cara a Massa, e incluso ganado, si no es por la primera curva. Sólo los problemas de Bahrein crearon ciertas dudas a las que puede dar respuesta en Montreal: los frenos. Así que aún queda mucho trecho entre Lewis y Fernando, la distancia abismal que separa a un piloto de lo más talentoso del mejor piloto de la F1 actual. En McLaren suelen darle la carga ligera al piloto mas rápido del fin de semana, y la Q2 suele ser el momento adecuado para hablar. Por tanto, yo le aconsejaría que se deje de lanzar puyas estériles en las conferencia de la FIA, y hable en la pista. Motivar que tu equipo sea investigado por la FIA no es una forma de ganarte las simpatías de tu equipo. Aunque la investigación en sí sea una investigación ridícula.
Ridiculus
Cualquier seguidor de Harry Potter conocerá el hechizo ‘Ridiculus’. Pero para los que no lo sean lo explicaré: es coger a alguien que te da miedo, o le tienes tirria, por ejemplo un Max (Mosley) cualquiera, tomar tu varita, agitarla, y convertir a ese personaje en algo ridículo, como por ejemplo Krasty, el payaso de los Simpson. Sí, el que flota sobre sus talones al andar. Creo además que Krasty le viene ni que pintado al brillante abogado londinense, pues bajo esos hábitos de dulce payaso se esconde un personaje un tanto …¿oscuro?. Cuanto menos diría de discutidas opiniones; y el presidente de esa entidad que ordena y manda: la FIA. Esa entidad a la que ahora, después de los lloriqueos infantiles de la prensa amarilla (y no tan amarilla) inglesa, le ha dado por estudiar las estrategias de equipos como McLaren, que el domingo arrasaron en Mónaco. Ya puesto podían haber investigado la desastrosa estrategia de los Honda. Eso si que era digno de penalización. En fin…
Una nueva saga se ha añadido a los Mass Dumper, ‘Mass(a)gate’, ‘Hungriagate’… el ‘Monacogate’. Al menos este acabo bien para los protagonistas; amén (por si las moscas). Pero la FIA hizo realmente el ridículo, con ese increíble comunicado donde analizaban las estrategias del equipo de Ron por haber favorecido (presuntamente) a Fernando Alonso. Fue especialmente sangrante, y a la vez decepcionante, ver que capacidad de movilización que tienen aún los tabloides británicos. Lo peor de todo es que esto acaba de empezar, y no me quiero componer un escenario de final de temporada con una lucha por el mundial entre las dos mega-estrellas de McLaren. Y no sólo es esto, sino que por ende, los medios de comunicación han utilizado horas y horas en análisis estériles, mientras que existen otras cuestiones que uno no acaba de entender…
¿Qué le pasa a Kimi?
Horas después de la calificación tuvimos la inmensa suerte de
poder pasear por el circuito, y lo que más me llamó la atención fue observar el lugar donde Kimi sepultó su GP de Mónaco 2007. Como se puede observar en la foto, la huella dejada contra el guardarrail a la salida de la piscina demuestra una falta de precisión asombrosa en un piloto como Kimi, y siendo esa una de sus principales virtudes no lo entiendo. Tiendo a pensar que se trata más bien de una falta de concentración, algo que si ha aparecido en el horizonte de Raikkonen otras veces. Algo como lo que ocurrió en Canada 2006. No sé si se acuerdan, pero Kimi circulaba en una honrosa P2 para el MP4-21, y era perseguido por Schumi. A todo ello había que unir que los ultra blandos neumáticos de 2006 se destrozaban con el paso de tiempo, y en la horquilla de primera llamada “ spingle” se amontonaba bolitas de caucho a raudales. Así que en la última vuelta, bajo la presión de Michael,se vino abajo como un castillo de naipes, dejando el interior expuesto en la última vuelta, y Michael lo tomó con la facilidad que lo caracteriza. Pensando en esto yo me pregunto: ¿no será que la presencia en el box de Michael en Barna y Mónaco ha intimidado a Kimi? Muchos dirían que sí, y yo me sumo a ellos. Michael es el puntal de Massa en el equipo, mientras a Kimi su asilamiento y desencuentro con el F2007 lo están matando lentamente. No obstante,¿que mejor momento que Canadá, para ver un nuevo episodio de cómo evoluciona la complicada relación Kimi/Ferrari? En cualquier caso, la presión está en el alero de
Iceman.
Neumáticos ‘blandos’, tracción y frenos
La distancia entre Ferrari y McLaren en Montecarlo se antoja abismal: 69 segundos exactamente. Batalla larga del F2007 contra la batalla corta del MP4-22. Y por supuesto una cuestión de neumáticos. Ferrari y su larga batalla no era capaz de hacer funcionar los neumáticos blandos traídos a Mónaco, o al menos no tan bien como los McLaren. Los nuevos Bridgestone de 2007 inspirados en los neumáticos de 2005, siendo mucho más duros que los de 2006, pero los blandos tienen una ventana de funcionamiento más pequeña que los duros, y ahí se encontró Ferrari con un gran problema. Su menor agresividad con los neumáticos paga dividendos con una tandas muy constantes, sobre todo con neumáticos duros, pero no son los bastante agresivos con los blandos, no llevándolos a la temperatura adecuada. Y aquí en Montreal, lo Japoneses de Bridgestone han traído los mismos neumáticos que para Mónaco: el blando y el super-blando, así que en Ferrari estarán buscando soluciones. Tiene pensado estrenar alerón delantero y trasero, y algunas piezas más. Atención especial al viernes. La pista estará más verde que un padre primerizo cambiando pañales, así que son susceptibles de no encontrar los reglajes adecuados, y dejar para el sábado una tremenda montaña de trabajo por hacer. El día de la carrera será otra historia pues, después de todo el fin de semana de carreras, el asfalto urbano de la Îlle de Notre Dame estará cubierto de una capa de goma que ayudará a encontrar el agarre que faltaba el viernes. Si no le da por llover, y limpiar la pista, por supuesto. Aunque, todo no son neumáticos, dos aspectos más serán importante en el circuito Gilles Villeneuve: el motor y los frenos.
Aquí la tracción a la salida de ese montón de curvas lentas y chicanes va a ser providencial, y por tanto Ferrari y BMW puede tener en ese aspecto una ligera ventaja respecto a McLaren. Y a Renault también lo mencionaré por si acaso. El año pasado Alonso ganó con autoridad, y en 2005, de no ser por ese error contra el muro del número 1, no creo que hubiese ganado Kimi. Otra cualidad será la velocidad punta del motor, porque aquí la configuración aerodinámica será, junto a Monza, de las más bajas de la temporada, ya que los coches tienden a protegerse de las fuertes frenadas que preceden a las numerosas chicanes que salpican el circuito, y que pueden ayudar a los adelantamientos. Porque el otro punto delicado van a ser los frenos, y por ello nos fijaremos muy mucho en Frenando Alonso.
¡Fernando!... no Frenando
El estilo de pilotaje de Fernando es uno de los más característicos de la parrilla. Uno de los aspectos diferenciadores es su frenada. Como lo diría…es una frenada brutal, pero precisa, un único toque de unos 900 Newton sobre le pedal dejando el coche ‘seco’, y acto seguido sus manos lo llevarán al ápice de la curva. Es muy difícil ver a Fernando frenar en apoyo y por tanto, con estos nuevos neumáticos super-duros, su frenada debería ser un punto más a su favor, pues el poco agarre de los actuales Bridgestone penaliza a aquellos que abusan del freno en apoyo, ¿verdad, Jenson (Button)? Pero hay otro aspecto que entra en juego en la ecuación: el material de los frenos. En McLaren las pastillas Brembo de Renault son sustituidas por las Carbone Industrie, y aquí en
Canadá, como en Bahrein, se utilizarán las pastillas más duras de la gama. Y todos sabemos lo que paso en Bahrein, que según la versión oficial Alonso tuvo problemas con sus frenos, porque el misterioso incidente nocturno no pasó de misterioso. A falta de más explicaciones, podremos valorar si con las mismas pastillas que en Bahrein es capaz de hacer más, y entonces la figura de Alonso emergerá de nuevo para reivindicar su condición de principal favorito. Ya lo avisa Fernando, aún va a estar más fuerte:
"Siempre he dicho que el verdadero potencial del monoplaza se podrá ver en la segunda mitad de la temporada, que es cuando McLaren tradicionalmente va mejor y cuando yo estaré acoplado definitivamente al equipo. Es muy buena señal haber sido tan rápidos en las cinco primeras carreras, pero lo mejor vendrá en los últimos cinco o seis grandes premios. En mi opinión, los favoritos en las dos citas de Norteamérica son los Ferrari, aunque este año todos montaremos los mismos neumáticos y confío en que eso reequilibre un poco
todo".
Esa será una de las claves. No sabemos hasta que punto los que se adaptaban bien al periplo americano eran los Bridgestone o los Ferrari. En lo referente a estrategias, Canadá suele ser de lo más variado. Desde la única parada que pueden intentar los de media parrilla a pesar del opción, pasando por las más efectivas dos paradas. Pero ojo, las tres paradas no son descartables tampoco como vimos con Ralf Schumacher en 2004. Algún Williams o Red Bull lo podrían intentar. Hablando de Ralf, no se puede más que desearle suerte, pues se juega en las Américas su futuro en la F1, curiosamente donde no dijo adiós hace prácticamente un año Juan Pablo Montoya.
Lewis el rapero
En cierta manera Lewis me recuerda, ya que estamos en Quebec, a Jacques Villeneuve y que en su cuarta carrera ganó el GP - actualmente es cantante de baladas-; el otro día, Lewis, sorprendió a todos en un club de Montecarlo ‘rapeando’ junto a un amigo. Jacques se iba a comer el mundo. Pero sobre todo me recuerda a Juan Pablo Montoya. Tan talentoso como él, y causando un gran impacto en sus primeras carreras. Hay que recordar que Montoya en Canadá sufrió uno de esos ‘incidentes’ odiosos para un piloto. No sé si llamarlo órdenes de equipo, o un cuidadoso descuido. En 2005, mientras lideraba el GP de Canadá después de haber provocado el último error (de los gordos) de Fernando en dos años, un inoportuno SC y el ‘despiste’ de McLaren, hicieron que se pasara de largo el repostaje, dándole en bandeja el GP a su compañero de equipo, Raikkonen, que curiosamente estaba peleando con Alonso por el mundial, y estaba necesitado de victorias a pares. ¿Ordenes de equipo lo de Mónaco 2007? Vamos hombre, no me hagan reír. Después de ver la carrera por la televisión ayer casi me da un telele de pensarlo. Puede ir tomando nota Hamilton.
‘Bouchon’ en francés quiere decir tapón, y siguiendo con el juego de palabras: ‘Bouche’ es boca. Y ya que nos hallamos en un país a caballo entre lo anglosajón y lo francés, que mejor lugar para inventar una nueva expresión como imitando al Esperanto: ‘bouch( e) on’, es decir, boca abierta. Ya sabes lo que dicen, Lewis, en boca cerrada no entran moscas. Aplícate el cuento amigo, que por muy ‘como un hijo’ que seas de Ron, si provocas otra vez que tu equipo sea investigado, y lo que es peor, multado, no creo que te rían más las gracias tus chicos, por muy buen rapero que seas. No hagas caso de todo eso que dicen los folletines de las islas. Antes te he comparado con Montoya, pero creo que tú tienes tres virtudes que no tenía Juancho: trabajo, trabajo y más trabajo. Suerte y al toro, y no provoques que Ron te ponga ningún ‘Bouchon’… o ningún chupete.