Gran Premio de Bahrein
13/04
- 15-04-2007
Bahrein
Análisis
Manos, ¿para qué os quiero?
Fue Alonso el que adelantó a Räikkönen en la pista. Fue Alonso el que aguantó al finlandés pisándole el alerón. Fue Alonso el que ganó la batalla en la pista... Pero Räikkönen saboreó el champagne (bueno, su sustituto, pues en este país está prohibido el alcohol). Al contrario que Heidfeld, el finlandés no pudo con el español; sólo la insulsa y aburrida estrategia de boxes le subió al podio. El Gran Premio de Bahrain fue una demostración más de que en la Fórmula 1 actual, a veces, la estrategia es más importante que las manos.
Vuelven Senna y Prost (versión plateada)
Los más puntillosos y, quizá, apasionados por la polémica han buscado en la salida de Lewis Hamilton un tapón incomprensible hacia Fernando Alonso. El inglés partió por delante de Alonso y estuvo apunto de adelantar a Massa. En segunda posición, con posibilidades reales de ganar su primera carrera de Fórmula 1, lo que no debería haber hecho es dejarse adelantar, por muy campeón del mundo que sea Alonso. Afortunadamente, aún quedan equipos y pilotos que corren para ganar, no para dar imagen de marca. Hamilton demostró, una vez más, su constancia, su gran madurez, su potencial y su energía: ganará más de una carrera, si le dejan... Incluso podría ser una chinita en los zapatos inmaculados de Alonso que sus seguidores no se esperaban. Puede ser el Prost de Senna, o el Senna de Prost, cuando ambos estaban, precisamente, corriendo para McLaren. Aquellos duelos de los coches rojiblancos, aquellos adelantamientos, aquellas luchas (algunas más allá de la deportividad) podrían producirse también este año, aunque esperamos que ninguna acabe en choque. Lo que está claro es que Hamilton no se va a achatar por tener detrás de él a Alonso. Este chico podría llegar a ser campeón del mundo, y no va a consentir que en su camino para lograrlo se le cruce ningún rival... aunque sea compañero suyo y se llame Fernando Alonso.
Una sincera sonrisa
¿Y Massa? ¡Qué bien rueda en solitario! Eso de marcar el mejor tiempo en los entrenamientos oficiales y salir escopetado desde la salida es su especialidad. Las cosas se le complican cuando tiene que adelantar, pero como en Bahrain no le hizo falta, todo le fue sobre ruedas (y nunca mejor dicho). Por lo menos no es como Räikkönen y no se duerme de aburrimiento. Claro que, Hamilton no dejó que el tedio se subiera a su Ferrari, pues el marcaje que le propinó fue implacable, desde la misma salida hasta la línea de meta. Entre Felipe y Lewis sólo había unos pocos segundos. En la línea de meta, sólo dos y medio. En su cara, la más sincera y expresiva sonrisa de un joven que sabe que dentro de muy poco le llegará su turno de lanzar champagne desde lo más alto del podio. De momento, ha conseguido estar empatado a punto con los líderes del Mundial. Una situación que no se había producido antes: tres pilotos con 22 puntos. Y más aún: para dilucidar el líder, no ha bastado las carreras ganadas, pues tanto Räikkönen como Alonso acumulan una victoria. Sólo los segundos puestos ha terminado por ordenar a estos tres pilotos en lo más alto de la clasificación provisional, con el español aún en cabeza. Y no son los únicos: Massa se descuelga, pero se mantiene al ataque con 17 puntos, sólo dos más que Heidfeld, cuya actuación en esta carrera le ha servido para dar la sorpresa en cualquier momento, en el quinto lugar.
Semáforo verde
- Coulthard: El piloto más veterano de la parrilla sigue dando guerra... más que nunca. David estaba irreconocible, no sólo pasó de la penúltima a la séptima plaza, sino que no se llevó a nadie por delante. Sus adelantamientos fueron perfectos. Lástima que su Red Bull no le aguantara...
- Emoción en el pelotón: Este ha sido, quizá, el Gran Premio más divertido hasta ahora, y el de más luchas. Desgraciadamente éstas no se produjeron en la cabeza de carrera, pero el realizador supo darse cuenta de dónde estaba el verdadero deporte: en los boxes, no.
- BMW: Ver sonreír e incluso reír a carcajadas a Mario Theissen es algo que hacía tiempo no se producía. Buenos tiempos para ellos. Grandes.
- Hamilton: Llegará; un día será él quien bese la cámara...
Semáforo rojo
- Fisichella: Se acabaron los días de vino y rosas. Fisichella no sólo no corre, sino que abre la puerta que da gusto. Adelantarse es tan fácil que casi nadie duda. Un verdadero coladero.
- Boxes: Queremos adelantamientos, no estrategias.
- Red Bull: Fiasco. Así Coulthard no podrá tener una dulce jubilación...
- Amenaza terrorista: Parece que lo quieren convertir en tradición. Este año tampoco nos libramos de ella. Ojalá cambien las cosas...