Gran Premio de Australia
15/03
- 18-03-2007
Albert Park
Previo
Un amanecer plateado para la misma era
Circuito de Jerez, España. 15 diciembre 2006. 9:05 am
Un casco blanco libre de letras, dibujos, y cualquier referencia remota a lo que se podría llamar un mensaje publicitario. El peinado de Rusell Crow en “Gladiador”, y quizás las mismas ansias de apelar a la victoria que el general romano: “¡Fuerza y Honor!”. Últimos ajuntes antes de entrar, con el pie derecho por delante, como es su costumbre. Sus nuevos chicos le ajustan el cinturón de 5 puntos, mira por los espejos y todo está en su sitio. Se comprueban los sistemas, aunque el volante es un tanto aparatoso para lo que estaba acostumbrado en esa oficina azul y amarilla denominada R26. Pero aquello era historia. Tampoco es que hubiese cogido sus bártulos en una triste caja de cartón para dejar atrás su pasado, de hecho gracias a su ‘buen’ rollo con su ex (jefe) estaba metido, antes de tiempo, en el corazón de lo que empezó siendo un coche de Newey, y acabo como una máquina de Mike Coughlan /Paddy Lowe: el MP4-21.
Mark Slade, el ex ingeniero de pista de Kimi e ingeniero ahora de Fernando, le da las últimas consignas, repitiéndole el uso de algunas funciones de los botones. Se inicia la secuencia de ‘despegue’. Arrancan el motor, se bajan los gatos, se abre el portón del box, y Alonso, bañado en una lluvia de flashes de relleno y ráfagas de obturador, sale campante hacia su izquierda buscando su primer contacto con el asfalto. La era Alonso/McLaren ha comenzado: “¡Ey!, y una botella de ‘Rooon’…” Ya sabes: “si no puedes con tu enemigo únete a él”.
¿Otros amaneceres?
¿Cómo de buena será esta nueva asociación anglo-española? ¿Que importancia puede tener una temporada, donde todos (menos Massa), empiezan de cero?¿Será el siguiente en encadenar campeonatos con diferentes equipos? El siguiente a Fangio, claro.
Bueno, sí, este no es el único amanecer de la pretemporada, haber, ha habido muchos. Pero ninguno como el del vigente campeón del mundo a los mandos de la antigua máquina de Kimi Raikkonen, y bueno, pensándolo bien, hasta de su ex -ingeniero de pista. Nadie, en años, ha podio experimentar en primera mano la diferencia entre los dos mejores pilotos, Fernando y Kimi, exceptuando el caso del gran Pat Symons, que con muchos más años de diferencia, eso sí, compartió con Senna, Michael y Alonso. Pero no hace falta que Mark abra la boca para darse cuenta que algo ha cambiado en McLaren. Esa foto a pie de pista donde Fernando (en su día libre) y Mark, estudian el coche atascado de Felipe (Massa) en Sakhir, canta de lo lindo, y no sólo eso, sino que el ambiente en el box del equipo de Woking transmite de nuevo ilusión, esperando las consignas de su nuevo general en jefe. Aunque… eso no va a hacer el coche más rápido, ¿verdad?, ¿o si?
A mi entender, esa insistencia de probar el monoplaza antes de lo que debía, fue una declaración de principios, un mensaje a navegantes, una forma de decir que el campeón estaba a los mandos. Y, aparte de esta serie de subjetividades que lanzo, hay un tema claro: al probar el coche de 2006, con los duros neumáticos nuevos, pudo observar su comportamiento, y tener una referencia sobre la que trabajar en el nuevo coche que ya se estaba diseñando y finalizando, el MP4-22. Eso puede ser de una importancia definitiva, y me arriesgo a decirlo ya, para que no me tachen luego de oportunista. Eso sí, si me equivoco no sean demasiado duros conmigo, siempre ha sido muy dura la vida de samaritano.
¿(S)erá o no (S)erá?
La tentación es la de empezar diciendo lo típico de que ya no estará Michael en la parrilla, y estamos ante una nueva era. Pero lo he estado pensado estos días, y no estoy para nada de acuerdo. La nueva era empezó hace un par de años, pues aunque algunos se empeñen en obviarlo, desde hace exactamente dos años tenemos un campeón que sigue en activo y que ha batido al Kaiser. Es más, también se ha hablado de que la temporada pasada fue una emocionante, uno de los mejores duelos de la historia, y tal… Y aunque es verdad, no se puede dejar de reconocer que todo fue un poco falso. Una lucha muy igualada, sí, pero cortesía de una FIA, que parecía querer hacer cierta esa coletilla que circuló por el paddock de Monza 2006: Ferrari International Assistance. De no ser por esas decisiones tan… ¿polémicas? (sí, dejémoslo así), Fernando hubiese podio ganar en China. Así que de nueva era nada, estamos en la Era Alonso (desde hace un par de años), y en las manos de Ferrari estar pasar a una Era roja, con el lugarteniente brasileño del general retirado, o el James Hunt venido de los glaciares fineses. De todas formas, ya es hora de pasar página, y pensar en 2007. ¿Y como pinta el panorama en 2007? Como cantaba la adorable Doris Day en “El hombre que sabía demasiado”: “¿Qué será, será?”. Eso sí, te vamos a echar mucho de menos, Michael.
Tres eran tres
Alonso. Kimi. Massa. No hay que ser un James Stewart, en la película citada, para decir esto. ¿En éste orden? No lo sé, si se miran las casas de apuestas tomaríamos esta relación pero empezando por la derecha. ¿Massa? Sí, eso es lo que dicen en las susodichas. ¿Kimi? Sí, es lo que dicen la mayoría de los santones de la prensa inglesa. ¿Alonso? Ni las puestas lo dan primero, ni los entendidos apuestan con fuerza, pero… Supongo que corremos el peligro de ser compatriotas del artista, y no ser objetivos, pero en el fondo es que transmite una seguridad a lo Tiger Woods que asusta; y tiene toda la pinta de ser un hueso duro de roer. Pero a parte de pareceres, y demás inventos, no me creo (de momento) toda esa parafernalia entorno a Massa. Sí, es muy bueno, y rápido, y ha progresado, pero a lo largo de un GP bajo presión no tengo claro que pueda mantenerse impertérrito. No. Creo que este año vamos a ver el duelo más esperado del siglo, el duelo entre Kimi/Alonso, y que en esta disputa el que más va a ayudar a Fernando va a ser Massa.
Felipe va a ganar carreras, como Kimi, como Fernando, pero no hay que perder de vista un tema muy importante: Bridgestone. Este año son los mismos neumáticos para todos, y eso quiere decir que habrá que adaptarse, pero en determinadas carreras habrá una diferencia importante. Cuando esté por delante McLaren no veo a Lewis al nivel de Fernando, pero cuando la ventaja sea de Ferrari nada nos indica que Massa no puede estar en bastantes GP por delante de Raikkonen, aunque finalmente sucumba a los puntos. Las condiciones de esos neumáticos duros harán que aquellos pilotos que se adapten a lo que les echen vayan para delante, y en eso no hay nadie mejor que Kimi o Alonso. Así que Alonso puede que se lleve más plenos, y que en Ferrari ese reparto de ganancias les perjudique.
El secreto del espantapájaros
Bueno…¿y que tendrá que ver esto? Pues eso es el título de un cuento. Lo mismo me preguntaba yo el otro día cuando Sonia me explicaba que a sus niños les proponía el título de un cuento, y cada uno debía inventarse el argumento. Ya saben, aquí en Valencia son fallas, y en el colegio Marni intentan hacer partícipes de la fiesta a los niños, con concursos y ese tipo de historias. Es decir, que cada uno de los chavales relata su historia, y no dejan de contener su correspondiente ración de verdades como puños, miedos, fantasías y realidades humanas. ¿Aún no me siguen, no?
Bien, lo aclaro rápido, por si no lo ‘pillan’. En nuestro caso nos encontramos ante un cuento denominado: “temporada 2007”, pero cada uno de los equipos nos contará la historia a su manera. De Ferrari y McLaren ya lo tenemos claro. BMW seguro que se ha inspirado en un cuento tipo ‘vivieron felices y comieron perdices’, mientras que Williams o Renault se habrán apuntado a la moda del thriller psicológico. Honda y Toyota, de momento, nos cuentan una superproducción hollywoodiense con resultados de Serie B japonesa, y en el caso de Honda con concienciación medio ambiental incluida. Y precisamente, los mangas japoneses y remakes, serán los que protagonizarán las historias de Reb Bull Racing y Toro Rosso. Para Super Aguri, el patio feo que se convierte en cisne quizás sea lo indicado, y sólo nos queda Spyker, que por supuesto será la cenicienta. Pero eso sólo serán cuentos, y más cuentos chinos, porque ya lo decían en Expediente X: “la verdad esta ahí fuera”, y ahora se trata de afrontar la primera hoja en blanco.
Australia es genial…
… y diferente; y demasiado rápida para una pista urbana; y lo suficientemente complicada para que los rookies pierdan el hilo sin ningún tipo de problemas. Fuertes frenadas, y escasas oportunidades de adelantamiento, si acaso apretar por las curvas 1 y 2 para tener tu oportunidad en la 3. Junto a una combinación de curvas lentas donde la citada estabilidad en frenada, y la tracción lo son todo. ¿He dicho tracción? Sí. Pues entonces apunten a BMW al carro, si es que la fiabilidad les deja exprimir todo el potencial de su monoplaza. Quick Nick tiene una solvencia garantizada, y me encanta su serena discreción. En cuanto a Kubica es un talento deslumbrante; hay que tener a BMW siempre bajo nuestra mirada, aunque sea de reojo.
Pero si tenemos en cuenta las nuevas (y duras) gomas de Bridgestone, está claro que si apostamos a que los pilotos saldrán a trompo por cabeza no perderemos. El viernes la pista estará más verde que una manzana (verde), así que decidir las gomas será complicado pero no lo más importante, porque a fin de cuentas habrá que utilizar los dos compuestos en carrera. Se tratará más de buscar reglajes de compromiso que hagan funcionar los dos tipos de neumático, en la parte de la carrera en la que hayan planificado utilizarlos. Habrá que estar atento a la evolución de la pista y de su asfalto liso y resbaladizo, conforme se deposite la goma, ya que el subviraje será la estrella del momento, y ese molesto granulado no será recomendable para afrontar la carrera. La elección del número de compuestos de cada tipo, y su orden conforme a las cargas de gasolina serán lo fundamental. Pero eso no es todo, porque como vimos el año pasado, si las temperaturas en Australia bajan -se esperan unos 20 ºC de media- el equilibrio se vuelve complicado, y el SC puede hacer su aparición cuando menos te lo esperas, como por ejemplo el año pasado. Y si aparece el SC, este año con nuevas reglas, habrá que estar atentos porque la cabeza de carrera se puede reagrupar, los neumáticos enfríar y quien mejor caliente las gomas será el protagonista para atacar (¡sal a saludar, Fernando Alonso!).
Bridgestone, después de cambios de última hora, ha traído a Melbourne los compuestos: blando y medio, cuando se tenía previsto traer el medio y el duro. Siendo un circuito de carga media-alta, y el primero del año, los coches se suelen comportar nerviosos. Todo indica que el primer relevo se hará con los neumáticos más blandos, intentando llegar lo más largo que se pueda, y luego vendrán las estrategias. El año pasado fue la clásica carrera a 2 paradas, Alonso paró en la vuelta 20 para llevarse el GP de calle, mientras los Ferrari se estrellaban con una mala elección de gomas. Pero este siempre ha sido un circuito Ferrari, ¿o habría que decir Bridgestone? Cuando los equipos probaban gomas y más gomas en pretemporada siempre acudían a Valencia, un asfalto gris y resbaladizo como Melbourne, y los resultados allí siempre indicaban por donde podían ir los tiros. Así que a pesar de la superioridad en Bahrein de Ferrari, la igualdad con McLaren puede ser evidente.
Poco nos queda. El hormigueo nos invade a todos aquellos que hemos esperado durante el (¿frio?) invierno, Ya estamos en capilla, esta tarde he quedado con mi amigo Bruno para comentar las jugadas, ¡el tío se ha apostado una cena a que no ganaba Alonso en Australia!... y yo lo he visto un poco temerario, la verdad. Nunca se me ocurriría hacer una apuesta en contra de Fernando, Bruno: ¡allá tú!. Eso sí, no tendremos problema en madrugar a la 4 a.m. hora local y estar al pie del cañón. Como decía el espantapájaros del cuento de una de las niñas (7 añitos) de la ‘Seño’ Sonia: “ aquí hace mucho calor y me tienen aquí plantado, pero yo tengo que asustar a los pájaros” Allí estaremos nosotros plantados delante del televisor, aunque un poco más nerviosos que el pobre espantapájaros. Les confieso que estoy temblando por las paredes de mi casa, porque no me extrañaría que a alguno le apeteciera aporrear su cabeza contra un preciosa pared de ladrillitos que tengo, y todo por los citados nervios. En fin... suerte a todos, y que gane el mejor. Meses y meses de espera, y esto arranca ya… (¡al fin!).
