F1 Inflacionaria
Los equipos deberán invertir 25 millones para adaptarlos a la nueva interpretación
La decisión del Tribunal de Apelación de la FIA, declarando legales los difusores de Brawn GP, Williams y Toyota, cierra la incertidumbre (más mediática que real, puesto que era un resultado previsible) sobre el arranque de la temporada 2009.
En realidad, a lo que hemos asistido es a una repetición de las famosas interpretaciones del reglamento, que históricamente se han realizado temporada tras temporada en los 60 años de competición automovilística.
Lo más llamativo de la situación de este año es que no han sido los más grandes los que han sido más "espabilados" a la hora de "interpretar" el reglamento (que es la tradicional forma de acatar las reglas técnicas), pecando de un conservadurismo extremo.
Quizás la cantidad de novedades era tanta que ha sido imposible para las escuderías centrarse realmente en los detalles, cuando había tantas cosas que contrastar: neumáticos slick, aerodinámica nueva y, sobre todo, mucho KERS, con sus problemas de fiabilidad, fluidodinámica y de reparto de pesos. En definitiva, demasiadas cosas en las que pensar como para analizar los detalles que marcan la diferencia. Precisamente, los tres equipos dominadores y participantes de la solución de los difusores desde hoy legales para siempre, son los equipos que se han presentado sin KERS y sin fecha de instalación en sus monoplazas, quizá gracias a eso han tenido más capacidad de análisis de un elemento esencial en un monoplaza de Fórmula 1, la aerodinámica.
Curiosamente, mientras el Tribunal de la FIA anunciaba su veredicto, en España y los Estados Unidos se publicaban los datos de la inflación, con caída histórica hasta el -0.1% y un descenso del 0.1%, tasa no vista desde el 1955 respectivamente. El caso es que mientras los precios caen en todo el mundo, la FIA machaca a los equipos con criterios de descenso de presupuestos y austeridad, mientras que aquel que gestiona los derechos comerciales, Mr. Ecclestone, llevándose el 50% de los beneficios, impera una reducción de costes, la "gracia" del dictamen de la FIA genera aproximadamente un extra de 25 millones de inversión para rehacer medio coche (suspensión, caja de cambios y aerodinámica posterior) y adaptarse a la nueva "interpretación" de la regla y una cantidad de recursos y tiempo que prácticamente pone en riesgo el correcto desarrollo del monoplaza para el 2010; como son siete equipos los que tienen que actualizarse hablaríamos de la módica cifra de 175 millones más.
Este dinero no aporta garantías de éxito, para cuando Ferrari tenga un paquete competitivo completo (no las actualizaciones que podrán rápidamente en pista) estaremos hablando de Junio, es decir, la temporada ya estará perdida, especialmente porque con la prohibición de los entrenamientos privados será difícil saber si las modificaciones funcionan y son fiables.
La temporada 2009 va a salir muy cara coincidiendo con la crisis económica y la bajadas de precios generalizada, haciendo navegar contracorriente a una F1 que otro año más será inflacionaria a los niveles que siempre lo es; entre KERS y difusores la factura de este año será de campeonato.